2008/07/31

Referéndum en Letonia (1)


El próximo 2 de agosto se va a celebrar una consulta vinculante para modificar la constitución y así habilitar la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas a través de referéndum. Una propuesta lógica en un país en el que la clase política está totalmente desprestigiada y ensuciada por una corrupción galopante similar a la imperante en la sociedad y economía del país. No es casualidad que según un reciente informe de la revista Forbes, Letonia tenga la mayor tasa de delincuencia en la UE y la segunda más alta de Europa.


Los políticos son un buen ejemplo con ministros de la coalición gubernamental de centro-derecha encarcelados y a la vez defendidos por sus compañeros políticos para que puedan salvaguardar su puesto en el gobierno; con un ex -candidato a primer ministro como el alcalde de Ventspils involucrado en casos de corrupción y terminando en la cárcel; o con un Presidente del país sobre el que se han probado prácticas no muy elegantes mientras ejercía su anterior profesión de médico. Aunque ha sido absuelto por considerar que no fue corrupción aceptar donativos en efectivo de los pacientes mientras trabajaba como Presidente de la sección de cirugía en el hospital público de Traumatología y Ortopedia, pero a pesar de ello son muchas las ONGs que siguen empeñadas en la denuncia por lo que parece que para siempre planeará la sospecha sobre el Presidente de Letonia, y es que ¿a quién no se le ha pasado por la cabeza qué del donativo al soborno para subir en una lista de espera no hay más que un matiz de palabras?


Pero todo esto pasa ante la pasividad de la población letona. En parte, porque como ya adelantaba es una sociedad bastante corrupta y con un sistema económico neoliberal putrefacto. A ello si le añadimos un capital social escasísimo y un sentido de ciudadanía republicana prácticamente inexistente (agravado por un carácter individualista), el resultado es desafección democrática, crítica generalizada a la clase política y mucha pasividad. De todas maneras, hubo un momento el año pasado en el que una parte de la sociedad dijo basta. Los sindicatos empezaron a movilizar a la sociedad contra la clase política corrupta, logrando concentraciones de 5.000 personas ante el parlamento y manifestaciones varias. Fueron dos sus efectos: la dimisión del Primer Ministro y el inicio de una recogida de firmas para modificar la constitución en el sentido de regular la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas a través de un referéndum.


La constitución letona regula algunos mecanismos de democracia directa como la iniciativa legislativa popular con el propósito de celebrar referéndums (de todo tipo, es probable que pronto se celebre uno sobre una subida de las pensiones mínimas). Para ello hay que seguir los siguientes pasos. El primero es reunir unas 10.000 firmas. Posteriormente, estas son comprobadas por Comité Central Electoral, y si estas son verificadas de forma satisfactoria, el Gobierno letón pasa a hacerse cargo de la recogida de firmas habilitando lugares de recogida de firmas en todos los pueblos y ciudades del país para que la gente pueda firmar a favor de la propuesta del referéndum. Si en un mes, el 10% del censo electoral firma, el referéndum se celebra. Al respecto, no está de más recordar que en Letonia hay aproximadamente 500.000 personas de origen ruso o descendientes de rusos que no tienen ciudadanía letona y por lo tanto, no tienen derecho a voto en ningún tipo de elección.