En el
primer post, decía que el impacto directo de la proclamación de la independencia de Kosovo podría reducirse a siete ámbitos geográficos bastante bien delimitados. Pero no por ello, es posible negar el precedente internacional que supone Kosovo para los futuros procesos de secesión. Históricamente, la mayoría de independencias han sido proclamadas de forma unilateral, pero en las últimas dos décadas a pesar de que las secesiones fueron logradas a través de proclamaciones unilaterales, estas solían hacerlas estados o repúblicas que formaban parte de federaciones que en teoría tenían reconocido el derecho a la autodeterminación, y sí no era así, la proclamación no era reconocida. Ante este práctica, la novedad que representa Kosovo es una vuelta a la consecución del reconocimiento internacional de independencias proclamadas por territorios que no tienen reconocido el derecho a la autodeterminación.
De todas maneras, algunos países y personalidades internacionales no se cansan de alegar que el caso de Kosovo es especial para así, tratar de argumentar un trato excepcional. Está simple afirmación, esconde una alta dosis de hipocresía por la cual se reconocen algunas independencias si están al servicio de los intereses occidentales (Kosovo), mientras que a otras se les niega por servir a los intereses rusos (Transnistria, Osetia, Abjasia, etc.).
En está defensa numantina por la “especificidad” de Kosovo, se esmeró durante meses el enviado especial de El País en cada uno de sus artículos y crónicas. Un momento cumbre en la transmisión de esas ideas, fue el
20 de Febrero de 2008, fecha en la que versión digital del diario publicaba una entrevista digital con Ramón Lobo (el enviado especial en Kosovo). No me parare a hacer un análisis de cada una de las respuestas que ofreció, simplemente mencionaré dos que tienen estrecha relación con el post de hoy:
<< ¿Qué hay de similar y qué de diferente entre la situación de Kosovo y la de otras zonas con ansias independentistas en países como España? ¿Podrían hacer estas regiones algo similar?
Aquí mataron a mucha gente, quemaron sus casas, expulsaron del país al 50%. Ha habido limpieza ética, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Después Kosovo ha estado bajo una administración de la ONU ocho años y ahora estará con tropas extranjeras por otros tantos. No hay comparación posible. Quizá si hablaran del divorcio amistoso de la Republica Checa y Eslovaquia encontrarían más precedentes. Es una manipulación estúpida e irresponsable. >>
En fin, lo de las manipulaciones estúpidas e irresponsables se lo podría haber aplicado así mismo. La respuesta que él ofrece es un buen ejemplo, afirma que "los expulsaron" (a los albanokosovares, se entiende), ¿pero cuando empezaron esas expulsiones sistemáticas? ¿Quizás le sonará un ataque militar de la OTAN que se saltaba la legalidad internacional? Pero es más, cabría preguntarse ¿si han vuelto los que fueron expulsados? Nada dice de ello y el dato es relevante para no caer en simplificaciones y manipulaciones, la respuesta es SÍ. Y por supuesto, olvidó hacer alusión a quienes han sido los que han abandonado la provincia desde que las fuerzas internacionales custodian la provincia: entre 200.000 y 300.000 serbios, gitanos y otras minorías.
Pero por encima de estos argumentos, ¿podría justificar Ramón Lobo por qué lo que vale para Kosovo no vale para las Krajinas en Croacia? Esta pregunta es pertinente pues allí fueron mucho más del 50% los expulsados de su territorio, pero claro, como estos son serbios nadie se ha preocupado de que vuelvan, no sea que se les ocurra volver a proclamar la secesión unilateral otra vez, y sabido es que lo que sirve para la mayoría no sirve para los serbios. Nunca se ha permitido un proceso de secesión de un territorio con mayoría serbia, véase lo que pasa en la República Serbia de Bosnia-Herzegovina).
Y finalmente, la perla de la respuesta era afirmar que “no hay comparación posible” entre las nacionalidades del Estado español y Kosovo. ¿Sabrá la diferencia entre comparar y equiparar? La comparación es la base de muchos análisis y si se comparan casos no sólo es para buscar similitudes sino también para buscar disimilitudes. Sólo tras una comparación podremos defender una posible equiparación o su rechazo. Por cierto, que si bien no son equiparables los casos, es más que evidente que tienen más de una similitud relevante.
Y finalmente, una pregunta para sacar nota en contradicciones:
<< ¿Qué le parece que un mismo pueblo tenga dos estados diferentes?
No creo que esté prohibido. Lo malo es cuando un mismo pueblo esta repartido en varios o ni siquiera tiene uno, como los palestinos >>.
Una respuesta asombrosa. Los vascos, por ejemplo, están repartidos en dos estados (España y Francia) y ni siquiera tienen un solo estado, ¿quizás por eso se refería Ramón Lobo a que no se pueden comparar casos como el País Vasco y Kosovo? ¿Tras leer su respuesta parecería que él podría entender como algo "malo" que los vascos no tengan estado alguno?
Entre las disimilitudes, cabría reseñar que Kosovo es un territorio disputado históricamente por serbios y albaneses (ambas nacionalidades con un estado de referencia). Por lo tanto, no es propiamente una nación sin estado, por ello creo que su viabilidad como un estado que sirva de territorio de transición entre albaneses y serbios podría ser más que interesante. Pero la realidad que se ha impuesto es la de la creación de un nuevo estado albanés (a pesar de las medidas simbólicas tomadas a favor de la multiculturalidad). De todas maneras, la responsabilidad de este hecho final recae sobre las fuerzas albanesas y sus aliados, pero también especialmente
sobre los serbios y su gobierno por haber jugado al todo o nada (y ahora como último recurso a la partición de la provincia).
Mañana la tercera parte