2008/08/28

SERBIA: No llegar a los 60, una maldición para los gitanos

Reproduzco un interesante artículo que se publicó el pasado 12 de agosto en la agencia de noticias Inter Press Noticias:

Por Vesna Peric Zimonjic
BELGRADO, 12 agosto de 2008 (IPS) -

Un emblemático cantante folklórico de Serbia, Serban Bajramovic, murió semanas atrás de un ataque cardiaco en la meridional ciudad de Nis, a los 72 años. En un gesto inusual, el presidente Boris Tadic asistió al funeral para ofrecer sus últimos respetos al "Rey de la música gitana".

Pero la presencia de Tadic no fue lo único fuera de lo común.

"Es triste que se haya ido", dijo a IPS Osman Balic, activista por los derechos de los gitanos. "Pero es un milagro que haya vivido tanto. Estoy seguro de que en su natal Nis no hay ahora otros gitanos de esa edad" entre los 25.000 miembros de la comunidad romaní de esa ciudad, agregó.

Los gitanos migraron a Europa desde India en el siglo XIV. Se estima que viven en el continente alrededor de 12 millones, que enfrentan la discriminación y las privaciones.

Apenas uno de cada 60 gitanos que viven en Serbia llega a festejar sus 60 años y no muchos viven hasta los 50, según estudios de varios grupos de derechos humanos romaníes.

"La expectativa de vida más corta la tienen los que se dedican a la recolección de materiales reciclados, una actividad popular entre los gitanos como medio para ganarse la vida", señaló Balic. "Se ubica en torno a los 45 años, a causa de las condiciones extremadamente duras que los rodean", agregó.

Serbia preside actualmente la Década de la Inclusión de los Romaníes, una iniciativa internacional que apunta a mejorar, entre 2005 y 2015, el estatus de los gitanos que viven en Europa. Nueve países se sumaron originalmente al proyecto: Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Hungría, Macedonia, Montenegro, República Checa, Rumania y Serbia.

El mes pasado se unió Albania y se espera que lo hagan Bosnia-Herzegovina y España. Eslovenia participa con estatus de observador.

Los esfuerzos están centrados en mejorar las condiciones socioeconómicas de esta comunidad marginalizada, con prioridad en la educación, el empleo, la salud y la vivienda.

"No hay que recurrir a las estadísticas para ver la pobreza que prevalece entre los gitanos", dijo en conferencia de prensa el viceprimer ministro serbio, Bozidar Djelic. "Hay 593 asentamientos romaníes alrededor de las grandes ciudades serbias, sin ninguna infraestructura o estándares de vida normales", agregó.

Djelic anunció que el gobierno, que asumió en julio, invertirá 10 millones de dólares, en lugar de los 2,4 millones previstos por la anterior administración, para mejorar las condiciones de vida de los gitanos.

Pero Serbia, como otras naciones que formaron parte de la ex Yugoslavia, ignora el número exacto de gitanos que viven en su territorio. El censo de 2002 indicó que 108.000 de los 7,5 millones de habitantes son romaníes, pero Djelic comentó que se estima que sólo uno de cada tres gitanos admiten serlo.

En Bosnia-Herzegovina, el censo de 1991 concluyó que había 6.868, pero según el Comité para los Romaníes, que funciona en la órbita del Consejo de Ministros del gobierno federal su número está cercano a los 70.000.

Por su parte, según el censo de 2001 en Croacia, había 9.463 gitanos en la población de 4,4 millones, pero las organizaciones romaníes dicen que son en realidad entre 30.000 y 40.000 y que la mayoría no tiene una fuente estable de ingresos.

Las organizaciones gitanas de Croacia sufrieron un duro golpe en julio, cuando la Corte Europea de Derechos Humanos dictaminó que Zagreb no discriminaba a los alumnos romaníes al colocarlos en clases separadas de los niños de otras comunidades, una práctica frecuente en los Balcanes.

"Este fallo puede tener impacto en muchos países de Europa", dijo Anita Danka, del Centro Europeo de Derechos de los Romaníes. "La Corte no observó que la educación segregada puede tener diversas manifestaciones, incluyendo la segregación dentro de las escuelas", agregó.

En Serbia, los alumnos gitanos han asistido a escuelas especiales por décadas. Alrededor de 60 por ciento de ellos abandona las aulas a la edad de 10 años y apenas cuatro por ciento concurrió al preescolar.

Asimismo, la mayoría de los nacimientos no quedan registrados. Las autoridades serbias lanzaron una campaña el mes pasado para proveer de documentos de identidad a los gitanos.

"Lo mínimo es proveerles una existencia decente luego de muchos años de negligencia", dijo a IPS Luan Koka, de la organización Estrategia Nacional para los Romaníes.




2008/08/19

Las miserias de la guerra

Fue recién empezada la guerra cuando se vivió el primer shock en Tbilisi. No fueron bombas en sus alrededores, todavía no había caído ninguna, fue el reclutamiento militar de los reservistas. Muchos hombres de entre 25 y 50 años iban a ser movilizados para la guerra. Este hecho creaba bastante desafección entre la población, por ello muchos de ellos huyeron a las casas de campo y de montaña de las familias para poder escapar de la guerra. Todavía no había empezado la ofensiva rusa sobre territorio georgiano y la batalla se libraba en Osetia del Sur. Pero el primer fin de semana de la guerra buena parte de esas casas de campo y de montaña asistieron al sonido de los bombardeos cuando no estuvieron en medio del enfrentamiento militar.


En la mañana del domingo, la cosa lejos de mejorar se había agravado dramáticamente, llegaban habitantes de Gori a la ciudad huyendo de la guerra; y en dirección opuesta, en la estación de Tren marchaban varios mozos a hacia posiciones de guerra. Las madres temerosas por el futuro de sus hijos lloraban en la despedida mientras abrazaban a sus hijos.


En las conversaciones que mantenía con amigos georgianos había honda preocupación. Tamo me contaba que su hermana quería volver de un pueblo de montaña cercano a Osetia y que en su camino a Tbilisi tenía que pasar a través de Gori, por ello la familia estaba muy preocupada. Como muchas otras que se agolpaban en las iglesias. Los georgianos son muy devotos y por ello las misas del domingo fueron especiales. El Patriarca de la iglesia ortodoxa georgiana ofició misa en la principal catedral de Tbilisi (la Santa Trinidad -Tsminda Sameba). Muchos feligreses, jóvenes y mayores, se arrodillaban y le pedían que les bendijera. Dentro de la iglesia centenares de personas besaban los cuadros religiosos... y algunas salían de la catedral llorando de preocupación.


Ya a la tarde-noche, en los alrededores de la Estación de tren, la vida seguía con aparente normalidad, como ha sido en Tbilisi desde el inicio de la guerra. Los cafés y bares reuniendo a gente, las calles llenas de paseantes... y de vez en cuando la ruptura de la normalidad: vehículos militares transportando soldados al frente, alguna manifestación, periodistas... En la estación de tren el ambiente era similar pero más decadente. Allí Tbilisi no parece una moderna ciudad europea, la pobreza es más visible, la suciedad y el deterioro de los espacios públicos es notorio, y los kioscos y puestos de venta son humildes. En uno de esos, en los que sobre dos cajas una mujer vende plátanos y tabaco, vi como se acercaron dos jóvenes militares a darle una noticia a la señora. Ella rompió a llorar mientras otros vendedores de plátanos se acercaban a consolarle con abrazos. Abandone el escenario compungido. Aunque tendría un shock más aquel primer domingo de guerra, cuando ya dormía, aproximadamente a las 04:30 am nos despertaron las bombas que caían en los alrededores de Tbilisi.


Son muchas las miserias de las guerras, algunas me las comentaba un georgiano con el que conversaba mientras abandonabamos Georgia camino Turquía. Me sonreía diciendo que no había elegido la mejor época para visitar su hermoso país. Las cosas son así en el mundo, afirmaba, dos dirigentes políticos no se pueden ver entre ellos y lo pagan los pueblos. Lo pagan, señalaba, hasta el último minuto. Allí donde los refugiados han dejado sus casas, las mafias y los militares (a menudo estrechamente ligadas) se dedican a saquearlas; especialmente se llevan todos los aparatos de tecnología, y cuando vuelvan los refugiados a sus casas, raro será que encuentren el ordenador, el televisor... Se los habrán llevado los buitres que hacen su agosto en las guerras.

La culpa la tienen los niños gitanos

A continuación reproduzco un artículo de Osvaldo Bayer publicado en Página/12 el 16 de agosto de 2008.

Por Osvaldo Bayer
Desde Bonn, Alemania

(Publicado en Página/12 el 16.08.2008)


Si un novelista hubiera escrito en 1950 que el ejército ruso bombardearía en 2008 la ciudad de Gori, donde nació Stalin, la crítica habría señalado que el escritor estaba influido por alguna droga ultrapenetrante, o que ese día se había bajado tres botellas de vodka. Si algún literato, en la década del '50, hubiera previsto en sus líneas narrativas que un ruso nacido, criado y educado en la Unión Soviética, compraría un castillo en la Costa Azul francesa por 500 millones de euros –como ocurrió este año–, se hubiera dicho en aquel tiempo, con sorna, que el pobre escritor tenía un carcinoma en el cerebro. Si un autor de teatro hubiera descripto en 1919, en una escena de comedia, que un dirigente de un sindicato alemán, en 2008, usaría pasajes regalados por una empresa para él y su mujer en primera clase de un avión para pasar sus vacaciones en el Caribe, ese dramaturgo habría sido calificado de "extraviado, psicópata y paranoico". Claro, con razón, porque pensemos que en 1919 los obreros que se levantaron contra el Káiser, contra la guerra y contra la injusticia, ni siquiera llevaban un sandwich de milanesa en el bolsillo ni sus dirigentes cobraban ningún sueldo. Y ahora sí: acaba de suceder con el señor Bsirske, secretario general de uno de los más importantes sindicatos de Alemania. En la Argentina, Bsirske pasaría a formar parte de la galería de los llamados "gordos". El capitalismo echa a perder todo, ha dicho más de un sociólogo realista.


Y ya lo estamos viendo en esta Europa: para tratar de detener la violencia, al primer ministro Berlusconi no se le ha ocurrido otra cosa que poner al ejército en las calles italianas. Violencia contra violencia. Esto ha alarmado hasta a la grey católica. El semanario católico, bien burgués, La Famiglia Cristiana, de Roma, ha pegado un verdadero alarido de alerta. En su editorial señala que Italia se acerca a un nuevo fascismo. Así, sin remilgos. Principalmente, critica la "increíble dureza" berlusconiana contra los rumanos y los gitanos que viven en Italia. Y contra la política que se lleva a cabo contra los inmigrantes. Esa publicación critica también las leyes que favorecen sólo a Berlusconi, la política de medios y la participación italiana en la guerra de Irak. Pero, claro, eso lo dice la revista católica y no el Papa. El papa Ratzinger, por supuesto, se apresuró a distanciarse de la publicación a través de su vocero Federico Lombardi, quien salió a la palestra para expresar que esa opinión no es la del Papa ni la de la conferencia de obispos italianos. A lo que el valiente cura Antonio Sciortino, director de la publicación, respondió: "Nosotros nos inspiramos en el Evangelio". Siempre hay hermosas excepciones en la historia.


El mundo de hoy. La historia repetida: otra guerra más, bombardeos, matanzas de civiles. Pobreza. Destrucción de la naturaleza. "Basta de Realpolitik", ha clamado un grupo de docentes alemanes. Hasta el ex secretario general de la Democracia Cristiana alemana, y antiguo ministro del gobierno conservador de Kohl, Heiner Geissler, dio la voz de alerta "ante el capitalismo desenfrenado". Y terminó sus declaraciones con estas palabras, increíbles para un miembro de su partido: "El capitalismo es tan falso como el comunismo".


Algo que ya tendría que adoptar todo el cristianismo como base filosófica. Porque, ¿acaso tenemos que repetir las cifras de los muertos en las guerras, de los muertos por hambre, de la destrucción de la naturaleza y la explotación de los bienes de la tierra? Acaba de publicarse el libro del historiador Karlheinz Deschner, cuyo título lo dice todo: Historia de los crímenes del cristianismo. El capítulo 9 se dedica a los acontecimientos de mediados del siglo XVI hasta principios del siglo XVIII. Es un libro no para abjurar de la fe cristiana sino para detallar cómo fue utilizado su nombre para crímenes de lesa humanidad. Por ejemplo, lo ocurrido en América. Calcula el historiador que si en 1650 vivían 4 millones de personas pertenecientes a los pueblos originarios, en 1492, cuando llegó Colón, ese número sería de 7 millones. Nos habla de la matanza realizada por españoles y portugueses, y de la reducción a la esclavitud de los originarios. En una pintura de época se muestra con orgullo cómo a los indios que se negaban a trabajar se les amputaban las dos manos y, en otros casos, también los dos pies. Nunca –nos dice el autor– se levantó una voz oficial de los organismos de la Iglesia contra esa "justicia" de los cristianos. Eso hicieron los católicos; pero los protestantes de Gran Bretaña no les fueron en zaga. Entre 1680 y 1786 transportaron a la América hispana a 2.130.000 esclavos africanos. Para los colonos norteamericanos era algo natural declarar "ilegales" a los indios que habitaban sus "regiones conquistadas", y siempre estaban dispuestos a pagar hasta cien libras por la cabellera de un natural de esas regiones. No se encuentran documentos oficiales de la época de las iglesias protestantes en los que se juzgara, aunque fuera moralmente, estos actos de salvajismo. Lo mismo se puede decir de los musulmanes, que en trece siglos llevaron como esclavos a sus tierras 17 millones de africanos. Estos fueron obligados a trabajar hasta morir. Un verdadero genocidio. Y lo peor de esta historia es que los jeques africanos entregaban a los árabes a su propia gente a cambio de tranquilidad y buena vida.


Pero de eso no se habla; ni de lo que hicieron los españoles con los pueblos originarios –las grandes matanzas–, ni de lo que hicieron los británicos con sus esclavos africanos y también con los pueblos que conquistaron. Como tampoco se habla sobre qué hicieron los norteamericanos después de su independencia con sus esclavos y sus pueblos originarios, ni tampoco en la Argentina se enseña la verdad sobre cuál fue la historia de esos pueblos después de la independencia de España.


La actualidad nos obliga más que nunca a comenzar a aprender lo que se hizo mal en el pasado. Por eso es para aplaudir la polémica que se ha iniciado en la Argentina de algo que parece superficial o que "ya pasó" y que, sin embargo, es fundamental para lograr justicia y paz en la sociedad. Pongo por ejemplo el interesante debate que se ha iniciado para cambiar al general Roca del billete de cien pesos por Juana Azurduy. Cuando la diputada Merchán presentó su proyecto, de inmediato el diario La Nación, claro está, a través del diputado radical García Hamilton, se opuso sosteniendo que la campaña de Roca se hizo contra los indios chilenos. Un disparate histórico sostenido como tesis por Mariano Grondona. Esos "indios" existían muchos siglos antes que los límites artificiales que establecieron "los blancos". Pero lo interesante es el debate que se ha iniciado y los argumentos que presentarán los diputados y senadores cuando se discuta el proyecto. Son pasos adelante los que se dan para no aceptar la historia que manejó "el poder". Como en Concordia, donde el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el cambio de nombre de la costanera llamada "General Roca". Y también la municipalidad de Ingeniero Huergo, que cambió de nombre la calle Roca por Aimé Painé, la sensible cantora patagónica. Otro ejemplo de coraje civil que muestra la búsqueda de ética que siempre subyace en los pueblos: el puente para entrar a El Calafate llevará el nombre de Ramón Pantín, el joven de ese pueblo que en las huelgas de 1921 decidió acompañar a los huelguistas del campo porque comprobó la razón que tenían en el movimiento. Y fue fusilado por el Ejército argentino en la estancia La Anita, acusado por el administrador inglés de esa estancia, Robert Ridell, de ser "activista". Finalmente la Historia siempre hace justicia. Se recuerda el nombre del joven Pantín y no el del mercenario inglés.


Como lo está haciendo la Justicia argentina –con bastante demora, por cierto– con los criminales desaparecedores de personas del '76. Y aquí debemos mencionar la actitud de la asociación H.I.J.O.S. de Alto Valle, que elaboró un magnífico cuaderno, muy didáctico, sobre en qué consistió la represión del '76 al '83 y por qué se debía hacer justicia. El cuaderno se llama Justicia con vos y es repartido en los colegios. Una forma noble y democrática de llevar la verdad a las bases populares.


Señor Berlusconi: la paz no se logra con el ejército en la calle ni con impresiones digitales de los niños gitanos, sino con trabajo para todos, con el digno reparto. Con la dignidad, no con la Colt 45.

Osvaldo Bayer



2008/08/16

Rusia se ha crecido

Batumi, Georgia


Han pasado ya varios días desde que el lunes se anunciase el alto al fuego, pero hasta que Rusia no ha estampado su firma en el documento no ha empezado a replegar sus tropas, incluso ayer había informaciones que apuntaban que podría haber hecho la mayor incursión en territorio georgiano desde el inicio del conflicto militar. Este retraso en la firma del acuerdo de alto alto fuego, Rusia y las tropas abjasas lo han aprovechado para serguir tomando posiciones en territorio georgiano.

No cabe duda de que Rusia se ha crecido en esta corta guerra. Estados Unidos no acaba de encontrar su lugar, y el gigante eslavo muy inteligentemente le ha cedido el protagonismo diplomático a la Unión Europea. Todo esto ocurre en un contexto de política internacional revuelto, en el que Estados Unidos ha fracaso en diferentes guerras y ocupaciones (Afganistán e Irak principalmente). Sus únicas satisfacciones venían de Europa Central y Oriental, antiguos territorios bajo la influencia rusa, donde en los últimos tres lustros ha tenido diferentes victorias en varios conflictos políticos y militares. El último éxito era la apertura a la colocación de su escudo antimisiles en Polonia.

En este contexto, parece que esta guerra la ha venido como anillo al dedo a Rusia, para mostrar su potencial militar en medio de su enfado por la colocación del escudo antimisiles, que igual que puede servir para defenderse puede tener también una función ofensiva; y además, para dificultar aún más la incorporación de Georgia a la alianza Atlántica. Ante estas argumentaciones, los defensores de la teoría de la provocación rusa dicen que los resultados de la guerra pueden acabar confirmando que Rusia tenía un interés específico en esta guerra. Cuestión la del interés que es innegable por los motivos antes mencionados y por muchos otros, como la protección de ciudadanos rusos o las posiciones militares que le ofrecen ambos territorios secesionistas (Abjasia y Osetia).


Más allá del posible resultado favorable a Rusia y más allá de que pueda ser más o menos verdad lo de la provocación rusa (de todas maneras dudosa si tenemos en cuenta los acontecimientos que hemos ido tratando en el blog sobre atentados en Abjasia y escarceos en Osetia que muy probablemente han acabado en un juego de provocaciones mutuas), por encima de estos hechos ha quedado clara la incapacidad del Presidente Saakashvili a la hora de interpretar los efectos que podría tener un ataque sobre Osetia del Sur en Georgia, y por ello, ha puesto en riesgo a su ciudadanía, y ha atacado a una parte de la población que reivindica como parte de Georgia (Osetia del Sur).




2008/08/15

Intento de identificar ganadores y perdedores


Batumi, Georgia

Es dificil hacerlo. Todavia quedan las negociaciones... Pero a primera vista al menos veo dos ganadores. Uno de ellos es Rusia, que ha demostrado poderío militar, ha restituido la independencia de facto de Osetia y ha reforzado las posiciones de Abjasia recuperando el valle de Kodori que ocupan las fuerzas georgianas desde hace dos años. Esto quiere decir que ambas repúblicas secesionistas volverán a su limbo anterior en el que Rusia se mueve bien, son independientes de facto pero jurídicamente no son reconocidas a nivel internacional. Pero tampoco le gustaría a Rusia que se reconociese internacionalmente como nuevos estados a Abjasia y Osetia del Sur, ya que ello abriría la caja de pandora en su territorio caucásico con varias naciones reivindicando un estado. Por eso el limbo actual es perfecto para sus posiciones militares, mientras persista el conflicto tendrá presencia militar en la zona y se asegurará una capacidad de negociación y presión sobre Georgia. Además, toda desestabilización de Georgia ayuda a sus intereses petrolíferos, pues este país quiere convertirse en el nudo de una serie de oleoductos que impidan el paso del oro negro por territorio ruso.

El otro ganador es Saakashvili, el Presidente de Georgia ha conseguido darle la vuelta a su imagen deteriorada acumulando todo el apoyo de las fuerzas políticas del país caucásico. En este sentido, no deja de ser contradictorio con los mensajes que él mismo mando durante los meses que hubo movilizaciones contra él, entonces argumentó una y otra vez que todo era un complot ruso para quitarle el poder y que la oposición trabajaba al servicio de Rusia. Este fue el principal argumento para sostener el estado de excepción que declaró. Pero el Presidente de Georgia ha quedado demostrado que no es más que un artista de la manipulación (en todas sus intervenciones televisivas aparece con la bandera de la UE y la de Georgia, los Consejos de Ministros se hace con igual número de banderas georgianas que europeas...), ya que toda la oposición ha cerrado filas en torno al gobierno demostrando que de estar al servicio de Rusia nada de nada.

Finalmente, los perdedores son las victimas, los refugiados y los pueblos en general. El oseto no tenía nada que ganar en esta guerra y sí mucho que perder. Por ahora tendrá que abordar la vuelta de los refugiados (según fuentes rusas más de la mitad de la población huyó) y la reconstrucción de gran parte del país. En Georgia los problemas serán parecidos, aunque de una dimensión relativa más pequeña porque la destrucción esta focalizada especialmente en algunas zonas del país, pero sin duda tendrá un efecto negativo importante en lo económico y político.

2008/08/14

La otra guerra

Tbilisi, Georgia

Hace más o menos un año que se inició esta guerra, pero su intensidad creció con el estallido de los bombardeos y movimientos de tropas. Ahora que ha llegado el cese al fuego, sigue estando a la orden del día. Se contabilizan muertos y refugiados y se reportan escarceos e incumplimientos del alto al fuego. Un juego en el que va a ser muy difícil tener informaciones veraces y contrastadas, pero ambas partes las querrán aportar y pronto, ya que son un arma a utilizar en las negociaciones, que es donde proseguirá la batalla. De todas maneras, lo más probable es que durante años sigamos sin saber toda la realidad y el alcance de lo ocurrido.

En una de los conversaciones que he mantenido con periodistas, uno de ellos, el corresponsal del Financial Times Roman Olearchyk, un ciudadano estadounidense con orígenes familiares ucranianos y que actualmente es corresponsal en Ucrania, le advertía a otro de que tenían que andar con sumo cuidado con las informaciones que les pasaba el gobierno de Georgia porque Saakashvili “está en plena campaña propagandística y este espacio de la política es sin duda el que mejor domina”. Lo decía un periodista que en general no tiene simpatía alguna por Rusia, aunque como el mismo decía, no cree que la solución para países como Ucrania o Georgia sea la integración en la UE y la OTAN. Piensa que deberían de ser un espacio de transición entre Rusia y la UE y así aprovecharse de una buena relación política y económica con ambos gigantes.

En el primer encuentro que tuve con Roman, ambos expusimos nuestra visión del tema, la suya más proclive a la versión georgiana de los acontecimientos y la mía más próxima a la versión del gobierno oseto. La georgiana consiste en subrayar que en los últimos meses los rusos estaban trasladando más tropas a la República de Osetia del Sur y que esto lo interpretaban como una provocación que acabó con diferentes incidentes las últimas semanas. Esta argumentación ha sido utilizada para alegar que Rusia no puede seguir teniendo fuerzas pacificadoras en la zona (junto a osetos y georgianos) ya que es parte interesada. Esta última afirmación yo no la discutía en absoluto pero recordaba que esos fueron los términos para la firma del cese al fuego en la década de los noventa, y que los que han roto repetidamente los acuerdos han sido los georgianos. La última vez y de una manera extremadamente grave la noche del 7 de agosto al iniciar la invasión de la república secesionista de Osetia del Sur.

Roman sin negar mi última afirmación añadía que de todas maneras consideraba que Rusia estaba buscando que ocurriese algo de este tipo para así poder intervenir y desestabilizar a Georgia. Además, pensaba que lo de Osetia del Sur y Abjasia no son más que el inicio de la “reconquista” de una serie de territorios que fueron abandonados por Rusia en los noventa debido a su inestabilidad interna y a que el Presidente Boris Yeltsin era “un borracho” que podía firmar cualquier cosa después de unas copas. Se refería, entre otros territorios a Crimea, territorio poblado por rusos y que en 1954 Nikita Jrushchov (ucraniano) se lo transfirió a Ucrania amputándolo de Rusia. Está peninsula con la caída de la Unión Soviética proclamó su independencia por unos días hasta que Yeltsin firmó un acuerdo por el cual se mantendría dentro de las fronteras ucranianas a cambio de una autonomía importante. Yo volvía a discrepar. Gracias a territorios como Crimea existe la posibilidad de un cambio político en Ucrania que sea más proclive a Rusia, y gracias a este y otros territorios rusófonos, Rusia todavía puede negociar en buena posición los alquileres de las bases de su marina militar en puertos como Sebastopol.

Esta estrategia de internacionalizar lo que está ocurriendo en Georgia ha sido una de las formas de manipulación que más se ha usado en la lucha mediática. Prueba de ello son las grandes manifestaciones y mítines celebrados en Tbilisi el lunes y el martes, a los cuales acudieron los Presidentes de Polonia, Estonia, Lituania y el Primer ministro de Letonia. Saakashvili desde el inicio de la guerra hablaba de invasión militar de Georgia como un posible inicio de otras en los países Bálticos, Asia Central, Ucrania... Una ilusión infantil para cualquier persona que tenga un mínimo conocimiento sobre política internacional.



Lo mismo pasa con la supuesta amenaza de invasión de Georgia, el quid de la cuestión está en Osetia y Abjasia, no en Georgia. Rusia entró en algunas zonas de Georgia y efectuó bombardeos (que se han intensificado) para intimidar y dañar la capacidad militar de los georgianos, pero en ningún caso apuntó una invasión como se ha querido vender por parte del Presidente georgiano. Aunque es normal que la versión georgiana sea la que se imponga en los medios de comunicación occidentales. Todos los periodistas occidentales han venido a Tbilisi, y algunos se han desplazado desde aquí a Gori (40km al norte). No los había por supuesto en Osetia del Sur, sobre todo porque el frente de guerra allí es dramático, pero es que tampoco los había en Vladikazkaz, la capital de Osetia del Norte (Rusia) a la que las autoridades rusas estiman que han llegado 40.000 refugiados osetos (de una población de 70.000) y que han sido acogidos en tiendas de campaña.

En Vladikazkaz no hay guerra, mandar un corresponsal allí es sumamente fácil, se puede ir como turista también, y que mejor forma de verificar las informaciones rusas al respecto, pero nada de nada. En cualquier guerra de la ex-Yugoslavia lo primero que se hacía era enviar un ejército de periodistas y ONGs a los campos de refugiados, pero en este caso como son los enemigos de los proamericanos georgianos ni una sóla cámara occidental para ellos y apenas unas pocas líneas.

Lo mismo ocurría en el lado contrario. Cada vez que he seguido los medios de comunicación rusos era increíble la omisión de las acciones del ejército ruso. Todo eran noticias sobre el “genocidio” oseta, es decir, imágenes y testimonios de la guerra en territorio oseto y de los refugiados que llegaban o ya estaban en Vladikazkaz. De lo que ocurría en Gori y en el territorio georgiano prácticamente nada.

En toda esta guerra informativa, me ha llamado especialmente la atención el descubrimiento de Saakashvili como nuevo presentador en la Televisión georgiana, la CNN y la BBC. Es más curiosa en el caso de los dos canales internacionales, en ambos aparecía en directo al menos una vez al día y a menudo él era quien tomaba las riendas de la entrevista. No siempre fue así. Al menos en la BBC, a pesar de mostrarse parciales, hay que reconocerles que han mantenido una posición más distante respecto a todas las versiones que intentaban imponer desde el gobierno de Tbilisi. En alguna entrevista a Saakashvili, a este se le quedaba cara de póker ante las preguntas del periodista que no eran de su agrado, o en el programa Hard Talk cuando era entrevistado el Ministro de Defensa, este último llegaba a rozar el ridículo al no poder responder a las preguntas con coherencia y credibilidad, finalizando con un tono irritado y enfadado con el presentador.

Finalmente, el lunes con el alto al fuego, la BBC fue uno de los primeros medios occidentales en enviar una periodista a la capital de Osetia del Sur (aunque a la noticia no le dio mucha importancia relegándola a la segunda parte de los informativos), la reportera relataba con imágenes que el nivel de destrucción de la ciudad era muy grande. Las cifras que ofrecen rusos son 2000 civiles osetos muertos, los georgianos reportan 175 muertos en Georgia. Veremos si finalmente podremos saber el alcance real de los acontecimientos en ambos lados de la frontera. Será difícil, porque la lucha mediática respecto al conflicto lleva librándose durante al menos un año y no parece que vaya a parar con el alto al fuego, pero lo que no parece de rigor es que en un informativo un refugiado o una vida georgiana tenga más importancia que una oseta.

2008/08/11

La manifestación de ayer

Tbilisi, Georgia

La noche del domingo pasado, 10 de agosto, en la plaza de la República de Tbilisi se congregaron miles de personas con decenas de banderas de Georgia. El lugar no estaba completamente lleno ni era difícil llegar a la parte delantera del mitin. El número de gente no me pareció espectacular, sobre todo teniendo en cuenta que durante las últimas horas la aviación militar rusa había sometido a un severo bombardeo a la cercana ciudad de Gori, con la consiguiente destrucción provocada: muertos, casas derruidas y la suspensión del suministro de agua y luz en parte de la ciudad. Todo ello, se ha tradujo en la huida de muchos de los habitantes de Gori para buscar lugares más seguros y confortables.



Pero a decir verdad, a parte de la gente que estaba en el mitin, en los alrededores había mucha más gente a la expectativa o sumándose con una bandera georgiana o un cartel contra Rusia. Curiosos me parecían los lemas de Red Army Go Home (sin duda, me parece genial, igual que Georgian Army Go Home -en Irak por ejemplo-). Nunca me dejan de sorprender los dobles raseros a los que nos tienen acostumbrados numerosos estados.

En Georgia, se quejan de una posible invasión rusa de parte del territorio (Osetia del Sur y Abjasia que están enfrentadas a Tbilisi) pero no ven nada anormal en la invasión de Irak o la presencia de sus fuerzas de ocupación en el país árabe. Por otra parte, Rusia "aparece concernida" por la limpieza étnica contra los osetos pero le parece normal la que ejerció en Chechenia (y en general su política en el Cáucaso norte: Daguestán, Ingusetia...). Claro que los rusos sabían perfectamente lo que querían hacer los georgianos, no en vano ellos ya lo han hecho antes en Chechenia. Otro que también se caracteriza por estas actitudes es Estados Unidos. Lo que vale para Kosovo no vale para Osetia del Sur. En 1999 EEUU bombardeó a Serbia por mucho menos de lo que ha hecho en esta ocasión el gobierno georgiano contra Osetia del sur; y EEUU ha impulsado y reconocido la independencia de Kosovo, mientras se niega a reconocer la independencia de Abjasia y Osetia, a pesar de que ha sido expresada mayoritariamente en referéndum de autodeterminación varias veces.
Pero volviendo al mitin. Lo que si eran espectaculares eran los gritos de la gente y sobre todo, los claxon de los coches, furgonetas o autobuses que pasaban por al lado con sus banderas. Por lo demás, para que los extranjeros no perdiésemos detalle de los contenidos del mensaje, había una pantalla gigante que transmitía lemas en inglés. Esa misma pantalla fue la que conecto con el informativo de la televisión pública georgiana a las nueve de la noche. Imágenes de la destrucción en Gori y entrevistas a las victimas del bombardeo, muchas de ellas camino de Tbilisi. Posteriormente conexión con el Presidente Saakashvili. En cuanto apareció en la pantalla se hizo un silencio expectante, algunas pocas personas aplaudían o le pintaban, la gran mayoría se mantuvo en silencio.

El acto duro más de dos horas, mientras entre los asistentes se podían encontrar caras de preocupación y tristeza, aunque la gran mayoría mostraban una extraña agresividad feliz. Me explico, como suele ocurrir en estos casos, parece que la autoridad ha desaparecido y se permite todo aquello que en circunstancias normales no se permitiría. En este sentido, algunos se dedicaban a beber y a hacer patriotismo, pero los que sin duda estaban mas desmadrados eran los de los coches con sus bocinas y banderas. Si alguien no hubiese sabido lo que está aconteciendo en Georgia podría pensar que toda la parafernalia antirusa y las banderas georgianos formaban parte de la fiesta (especialmente entre los jóvenes).


Después vino la manifestación. Recorrió un par de kilómetros escasos hasta la sede de la Naciones Unidas en Tbilisi. Ya hacia la medianoche, las calles fueron tomadas por los coches con banderas que aceleraban y desaceleraban, hacían carreritas, chillaban... A mejor coche más irritante la actitud (para los que no conozcan mucho estos países de la ex-unión soviética no esta de mal recordar que el parque automovilístico es del estilo BMW-s, Mercedes, Lexus...). Entre los viandantes en cambio, retirada, menos los embriagados, incluso había algún ligoteo de estos que facilita el alcohol. Fuera de la avenida principal, en las callecitas y parques bastante gente de charla con el tema de la guerra como primera preocupación. Expectación.


Una anciana recoge las latas y cascos que se arrojaron a la basura anoche. En Georgia mucha gente la que esta preocupada por la supervivencia diaria.

Cuando ya dormía, aproximadamente a las 04:30 am nos despertaron las bombas que cayeron en Tbilisi. Nos agolpamos tres personas en la terraza, la noche, el susto de despertarse con sonidos de bombas y el miedo, hicieron que nuestras miradas por un momento se cruzasen envueltas en pánico. Un minuto mas tarde comenta Nadine que no nos preocupemos, "es lo mismo que la noche anterior, no es en el centro y lo único que buscan es crear miedo". Estamos de acuerdo los tres, pero las guerras se saben como empiezan pero no como acaban. Es urgente que cese el fuego definitivamente, hoy lunes parece que puede ser posible, confiemos en ello.



2008/08/10

Alto al fuego por confirmar

Tbilisi, Georgia

Durante el último mes Rusia y Osetia han intentado firmar un acuerdo con Georgia para que sea descartado el uso de la violencia en la resolución del conflicto, pero el gobierno de Tbilisi repetidamente ha rechazo la firma de un acuerdo de tales características argumentando que no tiene sentido porque Georgia no ataca a sus ciudadanos (ya que considera Osetia del Sur territorio georgiano); pero la triste realidad ha demostrado que Georgia se negaba a firmar este acuerdo porque estaba preparando un ataque contra "sus ciudadanos osetios". Es evidente que si no estuviera Rusia las tropas georgianas aplastarían a Osetia en unos pocos días, por cierto que la operación del 7 de agosto recuerda mucho a la que llevaron a cabo las tropas croatas en la república serbia de Krajina en 1995. En aquella ocasión, los croatas contaron con el diseño y estrategia de militares estadounidenses, y en esta ocasión los georgianos también han tenido entrenamiento militar estadounidense acompañado de la adquisición de armamento militar ucraniano.

Una parte de la Catedral de la Santa Trinidad (Tsminda Sameba): nueva e inmensa


El gasto militar de Georgia (un billón de dolares) se ha multiplicado por treinta desde la llegada de Saakashvili al poder. Este pequeño país, a pesar de ser relativamente pobre, es el cuarto del mundo en porcentaje de gasto militar respecto al PIB. Este factor se ha unido a los ya explicados en el anterior post: último año de mandato de la administración Bush y la necesidad de un instrumento para darle la vuelta a los meses de movilización contra Saakashvili (que terminaron con proclamación de estados de excepción, cierres de medios de comunicación y televisiones, violencia policial contra los manifestantes y en medio de todo ello una rápida y sorpresiva convocatoria electoral que ganó Saakashvili con varias irregularidades y situaciones excepcionales).



Pero el Presidente georgiano no midió bien sus fuerzas. Las Krajinas no tienen comunicación terrestre con Serbia mientras que Osetia si la tiene con Rusia. Además, esta última es una superpotencia militar. Por ello, ayer sábado fue un triste día en esta estúpida guerra. Rusia hizo efectivo su poderío militar bombardeando instalaciones militares (en Tbilisi también) y el principal puerto de Georgia (Poti). Además, prosiguió con el ataque a poblaciones que circundan a Osetia del Sur, entre otras Gori, la población natal de Stalin y ha mandado la marina rusa a las costas de Georgia con intención de bloquear cualquier posible llegada de armamento, principalmente de Ucrania que apoya a Georgia en el conflicto. Finalmente, expulsó al ejercito de Georgia de la capital de Osetia.




Una feligresa llorando ante uno de los popes que marchaba en su todoterreno


En las conversaciones mantenidas hoy con amigos georgianos había onda preocupación. Saakashvili habla de invasión militar, de que será primero Georgia, luego los países del Báltico, Asia Central, Ucrania... Estupideces que nadie puede creer sino fuese porque el personaje se las trae como profesional de la manipulación, y sino fuese por el comprensible miedo no tendría efecto alguno tampoco en Georgia. Pero que esta historia se pueda creer en Europa y el mundo es simplemente mentira, sólo es posible reforzar esta falsedad para ayudar a Georgia en la guerra mediática. Yo que vivo a caballo entre Riga y Bilbao, e igual que la mayoría de la población de Letonia sabemos que lo que dice este señor es imposible (entre otras cosas hay firmado un tratado de buena vecindad). Lo mismo pasa en Georgia, el quid de la cuestión está en Osetia y Abjasia, no en Georgia. Si que Rusia ha bombardeado zonas fuera de Osetia como medida de intimidación pero no esta apuntando ninguna invasión. Cosas de Saakashvili, un señor que tiene plantada la bandera de la UE delante del Parlamento, que aparece en sus intervenciones televisivas con una bandera georgiana y otra de la UE, o que en sus consejos de ministros pone tres de Georgia y tres de la UE. De esta manera quiere aprovecharse del supuesto prestigio de la UE para sus intereses políticos y ahora militares. Lo curioso es que al respecto la UE no dice absolutamente nada.



El Parlamento de Georgia con la bandera de la UE hondeando


De todas maneras la preocupación es más que comprensible. Tamo me contaba que su hermana quiere volver de un pueblo de montaña cercano a Osetia y que en su camino a Tbilisi ha de pasar a través de Gori, por ello la familia esta preocupada. Como muchas otras que hoy se agolpaban en las iglesias. Los georgianos son muy devotos, pero hoy las misas hoy eran especiales. El Patriarca de la iglesia ortodoxa georgiana ha oficiado una en la principal catedral (nueva e inmensa) de Tbilisi. El y el resto de la comitiva eclesial eran tratados como auténticos super stars. Así se comportaban ellos también al bajarse a la puerta de la iglesia de sus nuevos todoterrenos. Muchos feligreses, jóvenes y mayores, se arrodillaban y les pedían que les bendijieran. Dentro de la iglesia centenares de personas besaban los cuadros religiosos... y algunas salían de la catedral llorando. Llorando de preocupación.

En el frente el día ha estado más tranquilo, sobre todo fuera de Osetia. Eso si, en Tbilisi todo el día ha habido pequeñas caravanas de coches portando banderas de Georgia mientras tocaban la bocina. También esta prevista una concentración delante de la Plaza de la República (al igual que la celebrada anoche delante del Parlamento y que tuvo poca asistencia; hoy se espera mucha más gente) de la cual me ha llegado la convocatoria a través de mensaje a mi teléfono móvil georgiano. La cita es a las ocho de la noche, pronto salgo hacia el lugar.


Últimas noticias. Parece que el poderío militar ruso puede haber forzado al gobierno georgiano a proclamar un alto al fuego en Osetia. Son fuentes rusas las que informan, también dicen que todavía siguen batallando las tropas georgianas en Osetia. Veremos que pasa las próximas horas.


PD: Los post los iré mejorando desde el punto de vista ortográfico (aquí no hay tildes, ni la "ñ" y me arreglo con el corrector de blogger que es bastante malo y no siempre esta funcionando) y de expresión a medida que encuentre tiempo. Pero prefiero publicarlos de cualquier manera para que la transmisión de los post sea lo mas rápida posible. Así mismo iré añadiendo fotos que he sacado según las posibilidades que tenga de descargarlas y subirlas.


Guerra en Osetia

Tbilisi, Georgia

A escasos 100 kilómetros de la zona de conflicto, en Tbilisi, la calma es tensa, aquí no hay guerra pero está presente en las conversaciones de la ciudad. En los bares se apelotona la gente entorno a las pantallas de televisión, en los cibercafés se consulta el desarrollo de la guerra y hoy sábado los periódicos hacen su particular agosto. Los ciudadanos de la capital son los consumidores pasivos de una guerra mediática que estalló a la vez que el ejército georgiano comenzaba sus ataques por tierra y aire contra la república secesionista de Osetia del Sur, y su extensión por momentos a otras partes de georgia a causa de los ataques rusos. Las informaciones a menudo son incompletas e incluso contradictorias. Toda la maquinaria propagandística esta en marcha. Hackers han atacado varias páginas web de Georgia (anteriormente lo habían hecho con las de Osetia el Sur) y el gobierno de Tbilisi ha bloqueado el acceso a todas las paginas web de dominio .ru (rusia) que tratan de información y ha suspendido la señal de las televisiones rusas.



Medidas que forman parte de la ley marcial recién declarada por el gobierno de Saakashvili. Una medida propagandística para transmitir la idea de que Georgia esta en guerra con Rusia. Una forma de desviar la atención de los hechos concretos y de las posibles responsabilidades del Gobierno georgiano.

Georgia llevaba meses preparando la operación. Especialmente desde que a finales de 2007 empezaron las movilizaciones contra el actual presidente Saakashvili. Este, según el momento, ha sabido utilizar en su favor los diferente conflictos territoriales de Georgia para subir su popularidad entre la población o como en el presente caso para darle la vuelta al descontento con su política expresada en la ola de movilizaciones de los últimos meses.

Mikheil Saakashvili, fue el protegido de Eduard Shevardnadze (anterior presidente) hasta que se presento para competir con su padrino en las elecciones de 2003. La victoria de Sheverdnadze fue denunciada por irregularidades y motivaron en noviembre de 2003 una serie de movilizaciones delante del Parlamento en que finalizaron con la dimisión de Shevardnaze (la conocida como revolución rosa). En 2004 se volvieron a convocar las elecciones que arrojaron la victoria de Saakashvili. Su primer éxito fue rápido, la reintegración al control estatal del territorio semiseparatista de la región de Adjaria (capital Batumi) controlada por Aslan Abashide.

Cuatro años más tarde, en noviembre de 2007 fue el actual presidente quien sufrió las movilizaciones delante del parlamento y si bien consiguió ganar las elecciones con una serie de irregularidades registradas por los observadores internacionales, entre otras declarar el estado de excepción durante el proceso electoral y hacer una convocatoria relámpago para coger desprovista a la oposición, su resultado fue puesto en discusión y generó movilizaciones. Ahora, cuatro años después de su victoria en Adjaria, puede querer repetir la jugada intentado anexionar a Osetia primero para después abordar la más codiciada Abjasia.

Una hipótesis no descartable es que el actual presidente de Georgia ha interpretado que este puede ser el último año en el que tendrá oportunidad de abordar su promesa electoral de lograr la unidad del territorio georgiano porque es el último año de mandato de Bush, y parece que gane quien gane la contienda electoral estadounidense puede haber una vuelta a una concepción multipolar de la política internacional. Desde este punto de vista, a falta de cinco meses para la concluir el mandato de Bush, parece que el Saakashvili ha encontrado una pequeña ventana de oportunidad política con el inicio de los juegos olímpicos para que el ataque pasase más desapercibido en los medios de comunicación internacionales.

A la vista de los acaecido los últimos meses parecía inminente el intento de invasión de Osetia del Sur por parte de las tropas de Georgia. Lo que no se esperaba era la crudeza del ataque, bombardeos y destrucción masiva. El resultado podría ser mas de 2000 osetios (la mayoría civiles) muertos y la capital del país prácticamente destruida. Se han atacado hospitales, universidades, escuelas y poblados pequeños. Al menos, 15 miembros de las fuerzas de pacificación rusas han resultado muertos y más de 70 heridos, lo que constituye un acto de guerra. Los refugiados surosetios que escapan a Osetia del Norte (Rusia) son decenas de miles de una República en la que tan sólo viven 70.000 personas.



Las noticias son contradictorias, pero algunas informaciones apuntan que el ejército georgiano esta llevando a cabo una limpieza étnica allí donde llega, y parece verosímil si tenemos en cuenta que sería relativamente fácil efectuarla ya que es una población pequeña y formada por ancianos, mujeres y niños. Los varones están en su mayoría trabajando en Osetia del Norte (e incluso en Tbilisi) debido a la poca actividad económica existente en la Republica oseta.

Ante esta situación, Rusia en defensa de sus intereses acaba de recuperar el control de la capital (Tskhinvali) y sus militares se disponen a defender a la república secesionista, argumentando que más del 90% de la población tiene pasaporte ruso y que la constitución rusa dice que el Presidente y el gobierno hah de proteger a sus ciudadanos estén donde estén. Georgia argumenta que Rusia está haciendo operaciones militares en territorio georgiano y que además estas están extendiéndose fuera del territorio de Osetia (bombardeos en la ciudad natal de Stalin, Gori, en el principal puer industrial Poti etc.). De todas maneras, tiene sentido la posición inicial de Rusia (otra cuestión son sus ataques esporádicos fuera de Osetia que evidentemente buscan desestabilizar la zona: a río revuelto ganancia de pescadores), ya que si la limpieza étnica se efectúa hasta sus últimas consecuencias, esta va a ser quien va a recibir a la totalidad de la población que no muera (de hecho ya ha empezado a recibirla). A ello evidentemente se le pueden añadir varios motivos geoestratégicos, como la estrecha alianza que mantiene Georgia con EEUU y la voluntad del gobierno de Tbilisi de integrarse en la OTAN, cuestión que no será posible mientras en Georgia no haya estabilidad político-militar tal y como exigen los estatutos de la alianza atlántica.

Ya veremos por donde van los tiros (y nunca mejor dicho). Pero mientras anochece en Tbilisi, la ciudad esta en calma pero las conversaciones y la actividad prosigue entorno a la guerra. El viernes los georgianos se acostaban pensando que podían ganar, incluso se les dio a los osetios un plazo de tres horas para rendirse, pero a pesar de todo la guerra no gusta a la mayoría. El reclutamiento militar de los hombres en reserva ha creado bastante desafección, la mayoría no puede salir del país y como alternativa algunos se han ido a los pueblos del campo y la montaña donde esperan poder escapar a la guerra.

Quizás por eso eran pocas las celebraciones, algunos fuegos artificiales espontáneos y unos pocos coches haciendo sonar las bocinas en una tranquila noche de viernes. Pero ayer, la situación es aun era más complicada para los georgianos, Rusia libero la capital de Osetia del Sur y continúa afianzándose sobre el territorio con ataques militares fuera de Osetia del Norte, lo que hizo que Georgia proclamará el estado de guerra. La densidad militar en la zona se esta disparando, al igual que está ocurriendo en Abjasia donde las tropas de esta república secesionista se han adentrado en el valle abjasiano de Kodori que ocupan las fuerzas armadas georgianas y la frontera sur a ambos lados ha sido reforzada con más militares. En esta línea, Georgia ha mandado volver inmediatamente a los dos mil hombres que tiene destinados en Irak (es el tercer país con mas efectivos detrás de EEUU y el Reino Unido) y se está a la espera de que es lo que harán los tropas norteamericanas estacionadas en el país.

2008/08/09

En Georgia

Tbilisi, Georgia


Estimados/as lectores del blog, en breve voy a publicar un post sobre lo que está aconteciendo en Osetia y en general en Georgia. Actualmente me encuentro en la capital, Tbilisi, donde las noticias (muchas veces contradictorias) corren de un lado para otro. Esta mañana he tenido una interesante conversión con el corresponsal del Financial Times mientras desayunabamos de la cual también os hablaré. Por lo demás hace un par de semanas desistí de viajar a Osetia del Sur, a la vista de los acontecimientos en la República secesionista. Respecto a Abjasia, la semana pasada recibí la invitación para visitar este país (a pesar de que se supone que el paso fronterizo entre Georgia y Abjasia esta cerrado desde junio, cuando hubo una serie de atentados), pero en estos momentos en los que Georgia esta concentrando tropas en la frontera con Abjasia y el ejercito de este país hace lo mismo en su parte de la frontera (lo mismo esta haciendo Rusia con sus peace-keepers en la zona), me estoy decantando por evitar el viaje a la zona. Saludos desde Georgia.





2008/08/05

Buenas noticias en Letonia (3)

El sábado fue un gran día en la corta historia de la democracia letona. Después de un complicado proceso de recogida de firmas (alrededor de 250.000), la ciudadanía letona tuvo la oportunidad de expresarse en un referéndum sobre la enmienda constitucional para habilitar la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas a través de referéndum (actualmente derecho exclusivo del Presidente).

Los precedentes de este referéndum no han sido buenos, por escasos y por la baja participación en los mismos (alrededor del 20-25%). Sin embargo, en esta ocasión el alto número de firmas recogidas en la iniciativa popular y el descontento ciudadano con los partidos gobernantes, tras graves casos de corrupción y una situación económica extremadamente delicada (recesión económica combinada con una inflación interanual del 20%), permitía esperar que esta convocatoria fuera diferente, y así lo fue.

A pesar de que la fecha fijada para celebrar la consulta pudiera haber resulatado un obstáculo (en plenas vacaciones estivales), y que el gobierno de centro-derecha había hecho un llamamiento a la abstención por su posición contraria a la enmienda, la participación fue record en una convocatoria de este tipo: 41,51% del censo electoral. Es decir, de los 1.515.213 ciudadanos que estaban convocados, acudieron a las urnas 629.064 personas. En cuanto al resultado, votaron a favor de la enmienda 608.601, o lo que es lo mismo, el 40,16% del censo electoral y el 96,75% de los que asistieron a las urnas. Las personas que se opusieron tan sólo fueron 18.857.

De todas maneras, la enmienda no quedó aprobada por la vía del referéndum ya que para que así fuera, debería haber obtenido la mayoría absoluta (más del 50% del censo): al menos 767.607 papeletas. Como ya se ha mencionado anteriormente la fecha no favorecía la participación ni tampoco que fuera el día más caluroso del año (en Rīga los termómetros alcanzaron los 28 grados). Y es que estos días de vacaciones, son muchas las familias que aprovechan para ir a sus casas de campo, lugares donde ejercer el derecho al voto es bastante difícil. No hay urnas en todos los pueblos del país. De hecho en el interior lo más común es que sólo haya urnas en los municipios más importantes de cada comarca. Por ello, los habitantes y veraneantes de los pueblos que tengan coche sólo pueden ejercer el derecho a voto siempre y cuando hagan varios kilómetros (10, 15, 20…) hasta el pueblo más grande de los alrededores. Sin duda alguna un fallo del sistema de voto letón. En cambio, entre los aspectos positivos cabría mencionar que los letones y las letonas tienen la posibilidad de votar en cualquier colegio electoral del país presentando su pasaporte que pasa a ser sellado. En consecuencia, no es casualidad la diferencia de participación entre diferentes regiones; esta se podría explicar por la densidad poblacional (en Rīga la participación rondo el 50%): a mayor densidad más colegios electorales y una mayor participación.

Intentando recapitular un poco, diría que la jornada de consulta fue muy positiva. Fueron muchas personas las que se destaparon como Políticos -πολιτικος- (concernidos por la cosa pública y participando a través de un instrumento de democracia directa). Para ofrecer un poco de perspectiva comparativa, hay que recordar que en las elecciones legislativas de 2006 la participación fue del 60,98%, y que la coalición gobernante de centro-derecha obtuvo 469.934 votos: el Partido Popular (TP) 177.481; la Unión de Verdes y Campesinos (ZZS) 151.595; el Primer Partido de Letonia / Camino de Letonia (LPP / LC) 77.869; y Para la Patria y la Libertad / Movimiento de Independencia Nacional de Letonia (TB / LNNK) 62 989). Por lo tanto, son más los votos que ha recibido la enmienda que los que obtuvo en su día el gobierno actual. Esto visualiza de una manera nítida que la brecha entre los gobernantes y los votantes sólo podrá ser subsanada con nuevas elecciones.

De momento el Presidente de Letonia ya ha anunciado que impulsará la aprobación de la enmienda por vía parlamentaria, aunque también se avisa por parte de los partidos gobernantes, medidas para flexibilizar y “controlar” el efecto de la enmienda (es decir, impulsarán una nueva redacción, nuevas cláusulas…). Pero habrá que ver si el Presidente de Letonia, elegido con los votos del equipo de gobierno actual, prosigue en su búsqueda de una imagen más neutral y legitimada ante la población defendiendo el resultado del referéndum. Y sinceramente, necesitaría limpiar su pasado sospechoso, su presente “pijo” (que contrasta con el de la anterior presidenta) y hasta su último pequeño escándalo, aunque sea para justificar su salario, el más alto de un Presidente de Estado en la UE.

2008/08/01

Referéndum en Letonia (2)

Como ayer explicaba, durante los meses de otoño e invierno del 2007, mientras se celebraron las movilizaciones contra la corrupción política, los sindicatos y otra serie de líderes políticos recogieron las 10.000 firmas necesarias para que fuese el gobierno quien se encargase de facilitar la subsiguiente recogida de adhesiones entre la ciudadanía. Este proceso se abrió el 13 de marzo de 2008 y se cerró un mes más tarde con la recogida de alrededor de 250.000 firmas, lo que significa que más o menos un 15% del censo electoral apoyó la convocatoria de referéndum.

Es por ello que mañana, dos de agosto, los ciudadanos letones tendrán ocasión de votar a favor o en contra de la enmienda constitucional para habilitar la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas a través de referéndum (actualmente derecho exclusivo del Presidente). Sólo quedará aprobada esta propuesta si la mitad más uno del censo electoral la apoya. De lo contrario podrían darse tres escenarios. Qué la enmienda sea rechazada en el referéndum; que ésta sea aprobada en referéndum pero no consiga la mayoría necesaria para que la modificación constitucional entre en vigor; o finalmente, que ante la victoria del sí a la propuesta, el Presidente decida la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas para así empatizar con el resultado de la consulta (aunque no sería descartable que el Presidente no hiciese caso alguno del referéndum y dejase proseguir la legislatura sin adelanto alguno).

El actual equipo de gobierno, de centro-derecha se opone a la propuesta y por ello ha pedido a sus seguidores que se abstengan. Saben que el partido no se juega en el resultado, pues parece evidente que ganará el sí a la enmienda propuesta; lo que no tiene asegurada estás es una participación superior al 20-25% (típica en este tipo de referendums), y menos aún superior al 51% (justo el porcentaje que necesitaría el sí para que el resultado fuese vinculante). La encuesta realizada por la agencia de investigación social Latvijas Fakti reveló los siguientes resultados:

- La participación será del 38% (hay un 16% que no descarta acudir a las urnas aunque dice que es poco probable que lo haga)
- El 85,4% votará a favor.
- El 9,2% votará en contra.
- El 3,4% aún no ha decidido su voto.

Habrá que ver finalmente quién gana la partida: las vacaciones o el deseo de dar un rapapolvo a la clase política. Una prueba más para ver si en Letonia hay más ciudadanos concernidos por lo público (“políticos” -πολιτικος-) que ciudadanos enganchados al pasotismo individualista (”idiotikós” -ἰδιωτικός- que dirían los griegos).