2009/11/01

Moldavia: reunificación o desintegración (III)

En este blog estoy poniendo la lupa sobre lo que está pasando en Chisinau, y no tanto, en lo que pasa en Transnistria. Es lógico porque los últimos meses los acontecimientos políticos en la capital de Moldavia están dando que hablar, y además, su tratamiento periodístico deja mucho que desear. Desde aquí he tratado de destapar algunas manipulaciones y visiones interesadas que han tratado de vender una parte importante de los medios de comunicación. Pero más allá de Chisinau también hay vida en Tiraspol. En la capital de la república secesionista de Transnistria se observa con distancia pero con interés la crisis política moldava. Y es que del desarrollo de esta depende en gran parte el futuro de la República secesionista.

Una de las curiosidades que aporta la situación actual es la conjunción de intereses entre Tiraspol y los nacionalistas rumanos. Al fin y al cabo, ambos consideran que no tiene sentido la existencia de Moldavia; unos quieren la reintegración del país en Rumania y los otros quieren que Transnistria forme parte de Rusia. El Primer Ministro de la República secesionista lo volvió a dejar bien claro en unas reciente declaraciones, en las que afirmaba que busca "independencia y reconocimiento internacional en una primera etapa" para después negociar la eventual incorporación a Rusia. Con esta teoría, el gobierno de Transnistria piensa que contra peor mejor, es decir, si gobiernan los nacionalistas rumanos mejor para sus aspiraciones secesionistas primero, e integracionistas (en Rusia) después; y si Moldavia entra en la OTAN mejor porque Rusia tendría especial interés en que Transnistria siga siendo una avanzadilla suya en Occidente. De igual manera, los nacionalistas rumanos piensan que con una Transnistria cada vez más alejada de Chisinau, se refuerza la posibilidad de lograr una mayoría pro-rumana en el resto del territorio, y por lo tanto, se acercaría el momento de la integración del país en Rumania.

En medio, tal y como comentaba en el post anteriore de esta serie, los únicos garantes de la idea de una Moldavia independiente y unida son los comunistas, también Lupu juega esa carta aunque su fuerza electoral es mucho más pequeña y su alianza con los nacionalistas rumanos desdibuja su discurso. Sólo podría intentar ocupar ese espacio moldavista si finalmente consigue la Presidencia de la República. Este escenario cambiaría bastante las cosas, porque por una parte podría dejar fuera de juego a los comunistas, debilitados con una escisión formal (que se sumaría al abandono de Lupu en junio), y por otra parte, desdibujaría a una derecha nacionalista rumana que perdería peso relativo a favor de los burócratas alimentados alrededor del poder. De tal manera, que se convertiría en objetivo intrínseco de la coalición gubernamental el tener el poder; y en objetivo instrumental para ello, asegurar la viabilidad de una Moldavia independiente, evitando una futura disolución del estado moldavo en Rumania que podría conllevar la pérdida del poder.

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5 comentarios:

Iñigo dijo...

Aupa Asier

Se ha producido ya la escisión famosa en el PCRM? La verdad es que llevo un tiempo interesado en este particular país y tu blog me sirve de ayuda. A pesar de los errores del PC creo que los unicos que verdaderamente creen y luchan por moldavia y la gente son ellos.

Un saludo

Asier Blas dijo...

Kaixo Iñigo, pues todavía no ha ocurrido y cada vez parece que se aleja más esa posibilidad, aunque nunca se sabe. La votación del 23 de octubre se suspendió, y ahora hay mucho trabajo de cocina política y jurídica, es una incognita lo que saldrá de ahí. En buena lógica no debería de haber escisión, y por lo tanto, los occidentalistas no obtendrán la Presidencia porque lograr ocho desertores (tránsfugas) es demasiado. Aunque nunca se sabe.

gero arte!

Jose Luis Forneo dijo...

No creo que se produzca esa ruptura en el PCRM. Yo creo que habra nuevas elecciones y, en el posible futuro escenario, cambio de alianzas...Quizas Lupu solo consiga su objetivo, tanto el poder como la soberania de Moldavia, aliandose al PCRM.

Javier dijo...

Yo también espero que no haya escisión entre los comunistas pero quién sabe, la cosa está demasiado revuelta. Lo que impresiona es la poca presión que está ejerciendo Rusia, o al menos eso parece.

Asier Blas dijo...

Ya veremos si se confirma lo que apunta José Luis. Respecto a lo que comenta Javier, no lo tengo tan claro que Rusia tenga un papel secundario en lo que se está cociendo en Moldavia. De hecho el apoyo a Lupu ha quedado bastante claro. Parece que apuestan por él, evidentemente no con la coalición actual pero probablemente si con los comunistas, esa jugada podría darse si hay una nueva convocatoria electoral. De lo contrario, una escisión de los comunistas a favor de Lupu debería de convivir con los nacionalistas rumanos en el gobierno, un equilibrio bastante difícil...