2009/02/23

Se consumó

El Primer ministro letón, Ivars Godmanis, dimitió y como era de esperar, el Presidente, Valdis Zatlers, el mismo que amenazó al Parlamento con disolverlo el 31 de marzo si no tramitaba la ley que habilitaría la disolución del Parlamento vía referéndum, la aceptó. De todas maneras han apurado mucho los socios del gobierno, y sólo se ha consumado una vez que los dos principales partidos de la coalición de Gobierno, el Partido Popular y la Unión de los Verdes y los Agricultores, retiraron su apoyo al Primer Ministro. Respecto a Godmanis, este es miembro de una tercera fuerza, más pequeña, Partido Letonia Primero/Vía Letona.

La clase política letona se parece mucho a la italiana, se está forjando una imagen de corrupta e inestable, y como tal, pretenden competir por el trofeo del país con más inestabilidad gubernamental. El dato queda ahí, los últimos 17,5 años ha tenido 15 gobiernos, dato que arroja una media de 14 meses de durabilidad para cada gobierno. Casi nada. Y por ahí van a ir las expectativas del nuevo gobierno que quieren formar en una semana. Dicen que será un gobierno de mayoría sobredimensionada, que quizás incluya a todos los partidos menos al que más vota la minoría rusa con derecho a voto, Derechos Humanos en una Letonia Unida. De cualquiera manera, parece claro que el nuevo gobierno durará poco, ¿quizás hasta el 6 de junio? Entonces se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo y a los gobiernos locales, una opción es que además se vote un nuevo Parlamento. Tampoco es descartable una elección anticipada para antes de junio, o para después, lo que si que parece seguro es que la durabilidad del gobierno nuevo será menor a la media de 14 meses.

Fuente: Diena


Y para finalizar, en este contexto el Diario Diena ha publicado este fin de semana los resultados de una encuesta respecto a la situación que vive el país. La fecha guía es la del 31 de marzo que el Presidente de Letonia señaló como límite hace algunas semanas.

La pregunta dice: ¿En su opinión cómo debería de actuar el Presidente después del 31 de marzo?

Respuestas posibles:

-Debería de convocar un referéndum para las disolución del Parlamento: 48,5%
-No saben / No contestan 2,7%
-Mantener el gobierno actual (el que acaba de dimitir): 13,8%
-Invitar al Primer Ministro (dimitido) para continuar negociando con los partidos de la oposición con el fin de ampliar la coalición gubernamental: 14,1%
-Actuar igual que Karlis Ulmanis el 15-5-1934 y tomar el poder suspendiendo la Constitución (imposición de una dictadura): 20,9%.

Es decir, uno de cada cinco ciudadanos letones quiere que se impongan una dictadura.


2009/02/19

Politkovskaya y la impunidad en Rusia (de algunos)

Un jurado popular ha absuelto a los tres hombres acusados de ser cómplices en el asesinato de la periodista crítica con el Kremlin(especialmente respecto a las masacres cometidas en el Cáucaso ruso por el ejército ruso) Anna Politkovskaya.

Los miembros del jurado dictaminaron por unanimidad que la acusación no había demostrado la culpabilidad de dos hermanos chechenos Dzhabrail e Ibraguim Majmúdov y del oficial del ministerio del Interior Serguéi Jadzhikurbánov. No se si son inocentes o no, pero hay bastantes cosas que huelen mal en el proceso judicial, lo primero son los antecedentes que han favorecido la impunidad de este tipo de crímenes, y lo segundo es que un hecho susceptibles de luchas de carácter nacionalista caiga en manos de un jurado popular.

En consecuencia, ya han empezado a arreciar las críticas respecto a la poca rigurosidad de la investigación y el proceso judicial y su resultado. Pues sí, huele mal, muy mal. Como ya he señalado en más de una ocasión es indignante lo que pasa en Rusia respecto a todo lo que rodea a la guerra de exterminio de Chechenia y toda la supuesta lucha "antiterrorista" en el Cáucaso norte. Pero estos hechos no se pueden disociar, por una parte del papel que han jugado para reforzar la imagen de Putin y su autoritarismo, y por otra parte, como elemento que alimenta la ideología nacionalista del régimen trás la que se esconden políticas económicas que desfavorecen a los más humildes y en cambio, favorecen a los más ricos y fuertes, siempre y cuando sepan rendir pleitesía al nuevo Zar sin corona.


Anteriormente

Varios sospechosos
Rabia, dolor y sufrimiento en Rusia

2009/02/17

Saakashvili aferrado al poder

Hace tiempo que no hablaba de Georgia, quería oxigenar un poco el tema aunque es difícil. No en vano Saakashvili sigue intentando todo tipo de jugarretas para evitar su dimisión y el anticipo electoral. Desde hace más de un año se han venido sucediendo movilizaciones contra él. Quiso apagarlas con un invasión militar de Osetia del Sur y a través de la guerra con Rusia, su era táctica sencilla, identifica un enemigo externo, un demonio que haga posible la unión nacional contra este y de esta manera, te facilitarás el proseguir en el poder. No fue así, poco duro la unión contra Rusia, y pronto volvieron las protestas contra él. En el camino para sortear el descontento social contra sus políticas autoritarias y neoliberales, se ha aficionado a cambiar de Primer Ministro.

El 22 de enero, la ex presidenta del Parlamento (2001-2008), Ninó Burdzhanadze, se unió al clamor popular y demandó la dimisión de Saakashvili. El Presidente se apresuró a desmentir dimisión alguna, pero ya varios círculos de poder dicen que los EEUU ven con buenos ojos un recambio en la Presidencia georgiana que recaiga en Burdzhanadze. Es de rigor recordar que Saakashvili desde mucho antes de la guerra de este verano tomó como afición la persecución de sus opositores clásicos y de otros que en su día fueron sus aliados. Incluso declaró el estado de excepción y cerró la cadena de televisión Imedi, de la que eran socios propietarios el opositor multimillonario Badri Patarkatsishvili y la compañía de Rupert Murdoch, News Corporation. Huelga decir que ambos no tienen absolutamente nada de pro rusos, en el caso de Murdoch habría que recordar que es él el principal valedor de los neocon en los medios de comunicación (Fox, Sky…), en su día apoyó a Margaret Thatcher y los últimos años ha hecho los mismo con Blair y Bush y sus halcones.

Pero la olla de presión contra Saakashvili no cesa. Estas últimas semanas he tenido varias conversaciones con georgianos que me han asegurado que el descredito del Presidente está extendiéndose a niveles insospechados. El 28 de enero, 12 partidos de la oposición (en la mayoría con tendencias ideológicas similares a las que defiende el Presidente) con varios ex cargos políticos de Saakashvili a la cabeza, suscribieron una declaración exigiendo la dimisión del Presidente. Al día siguiente Saakashvili ofreció la cabeza de su Primer Ministro que oficialmente presentó la dimisión alegando motivos de salud. En total a Saakashvili le ha durado tres meses Grigol Mgaloblishvili, habrá que ver cuanto dura le dura el nuevo, Nika Gilauri.



Anteriormente:

Prosiguen los escarceos en el Cáucaso

El Cáucaso sigue revuelto

Saakashvili y sus necesidades (V)

Saakashvili y sus necesidades (IV)

Saakashvili y sus necesidades (III)

Saakashvili y sus necesidades (II)

Saakashvili y sus necesidades (I)

El resultado de la guerra convencional (...)

Las miserias de la guerra

Rusia se ha crecido

Intento de identificar ganadores y perdedores

La otra guerra

La manifestación de ayer

Alto al fuego por confirmar

Guerra en Osetia

En Georgia




2009/02/15

De esos barros estos lodos

Hemos visto cuál ha sido la evolución de la economía letona los últimos años y qué ha hecho la clase política. Los resultados son desastrosos, y es en ese contexto donde ha eclosionado la movilización social. La primer fue la del 13 de enero y la única que ha saltado a los medios de comunicación por el número de personas movilizadas, y como suele ocurrir en estos casos, por los enfrentamientos entre policías y manifestantes al finalizar la movilización.



El resumen de la movilización y los disturbios posteriores




Al finalizar la protesta algunos manifestantes se dirigieron al Parlamento, allí empezaron los disturbios, así fue:



Anteriormente:

Letonia al borde del abismo económico... (1)
Letonia al borde del abismo económico... y nacional (2)
Letonia al borde del abismo económico...y nacional (3)
Estanflación

Y también:

Se extiende el cabreo
Cabreo en Riga
Letonia y su economía
Después de Islandia, ¿los Países bálticos y...?

2009/02/11

Estanflación


La estanflación ocurre cuando hay un incremento de los precios (inflación), aumento del desempleo y estancamiento económico (o contracción). Los Países bálticos entraron en está situación poco a poco. A finales del 2007 entró Estonia, luego a principios de 2008 fue Letonia, y finalmente, el último en unirse al fenómeno de la estanflación fue Lituania.

En este sentido, los datos económicos no hacen más que confirmar la agudeza de la crisis que viven los Países bálticos, especialmente en la joya de la corona: Letonia. Está semana el instituto de estadísticas letón ha publicado dos nuevos datos demoledores:

Inflación: interanual 9,2%; el mes de enero 2,2%.

Producto interior bruto: ¡el dato interanual muestra una caída (una contracción de la economía) del - 10,5%!

A ello si le unimos el incesante ascenso del paro (ya rondando el 10%), la foto muestra una situación de estanflación de libro que complica la toma de decisiones en política monetaria, pero que sin duda demanda a gritos una vuelta a la soberania en está política que ofrezca instrumentos para dar la vuelta a la situación. Nótese que en la mayoría de los países del mundo la crisis económica ha virado hacia una situación práctica de deflación, acabando con los años de inflación.


2009/02/07

Letonia al borde del abismo económico... Y nacional (y 3)

Las aguas bajan revueltas en Letonia (y el resto de Países bálticos). La última semana se han vivido protestas por parte de los campesinos, dos movilizaciones que han concluido con la dimisión del Ministro de Agricultura (Martins Roze). Todo se precipitó el 27 de enero cuando los agricultores organizaron una protesta en contra de la disminución de sus ingresos que ha generado problemas entre estos a la hora de abordar el pago de los préstamos que tienen contratados.

Ya está semana, los agricultores volvieron a salir a las calles. Los campesinos se dirigieron a la capital Riga desde varias partes del país, paralizando el tráfico de algunas carreteras principales. Los que lograron entrar en la ciudad se manifestaron en frente del edificio de gobierno y el Ministerio de Agricultura, y demandaron la renuncia de Roze. Finalmente, dimitió y el primer ministro Ivars Godmanis anunció que asignaría 51,9 millones de dólares para apoyar la moratoria de los campesinos en sus préstamos.

Pero más allá de estos parches, Letonia sigue sin abordar una de las principales problemáticas que generan el empobrecimiento y la escasa viabilidad del negocio de los campesinos y de las empresas manufactureras del país. Manufactura y agricultura, es decir, productos, economía real. Si alguien tiene interés en ver los desastrosos datos de la caída de las manufacturas puede visitar la página de estadísticas del gobierno letón (en inglés).

En este contexto, no es de extrañar que el gobierno haya adelantado una contracción económica del 5% como mínimo, mientras muchos economistas ya hablan de que el dato rondará el – 10%. La caída va a ser brutal gracias a la maravillosa decisión del gobierno letón de no devaluar la moneda nacional, no recuperar la soberanía financiera y monetaria y recortar el gasto público.

Por cierto, que junto al dato de la caída de salarios (se puede hacer una estimación en base a los datos de octubre del 2008: difícilmente el 20% de los asalariados superan los 900 euros mensuales en un país con precios bastante más caros que en la mayoría de la UE) y la subida del paro, se une otro drama social: la seguridad social. En Letonia se pagan tasas por las consultas, radiografías, diferentes análisis médicos, por estancias en el hospital etc. Pues resulta que el gobierno va aumentar sensiblemente estas tasas en el mes de marzo, está circunstancia motivará que la mitad de la población letona no sea capaz de afrontar los gastos que le generará el cuidado de su salud. El gobierno letón siempre haciendo patria, desde luego (sic).

Pero ¿qué otras recetas podría aplicar este País báltico? (y los otros, Estonia ya se ha unido a Letonia y Lituania y se ha zambullido en un drástico recorte presupuestario para evitar la bancarrota, gracias entre otras cosas al cambio fijo y la subordinación a los bancos y empresas escandinavas)

Lo primero de todo sería convocar elecciones. El gobierno y los políticos tienen un nivel de descredito demasiado grande para poder abordar con una mínima legitimidad un proceso de depresión económica. Después, debería de venir la devaluación controlada de la divisa para poco a poco adecuarse a la ley de la oferta y la demanda en la dimensión monetaria.

El efecto sería automáticamente positivo para los productores internos: campesinos y manufactureros. Ambos podrían beneficiarse de una mejora en competitividad que podría incluso impulsar las exportaciones. Entre los favorecidos pronto aparecería también el sector turístico. Riga y Letonia han estado de moda, y tienen mucho que ofrecer pero el encarecimiento progresivo del país ha reducido sensiblemente este sector. Desde luego está tendencia al decrecimiento del turismo se podría parar con una devaluación que mejorase el atractivo turístico desde el punto de vista de los precios. Habrá grandes multinacionales del sector turístico puede que no la quieran, y quizás, alguna decida marcharse, pero ese escenario también sería positivo pues podría ayudar a aumentar la cuota del mercado turístico en manos nacionales letonas. Lo mismo ocurriría en otros sectores del mercado si el margen de beneficio se estrecha y la cintura financiera de la empresa autóctona mejora (o al menos no se perjudica más).

Y ¿se puede hacer algo más que la devaluación? Se puede y se debe, la devaluación no puede ser la receta mágica, está no la hay. Simplemente la devaluación es la condición imprescindible para abordar una reestructuración económica de fondo que busque un desarrollo endógeno (hasta el momento inexistente) que haga del desarrollo exógeno un efecto multiplicativo en la economía y no el pilar de la dependencia, como ha sido todos estos años en los que se ha basado el crecimiento económico en un burbuja sufragada con los ahorros de otros países (préstamos baratos).

Es imprescindible desarrollar el tejido industrial del país. En este sentido parece de sentido favorecer la constitución y el desarrollo de negocios de economía real con préstamos estatales. ¿De dónde sacará el dinero el estado? De los préstamos que ha conseguido a nivel internacional, ya no hay solución, el dinero lo tienen y lo suyo es que ese dinero lo utilicen en generar más dinero que pueda abordar el pago de la deuda. Para ello es necesario una restructuración de los impuestos que cambie de la práctica regresividad a un sistema de impuestos progresivos , y por otra parte, una reordenación del gasto público. ¿Cómo es posible que un país como Letonia gaste dinero enviando soldados a Afganistán o Irak? Vale del último país ya han salido, pero más allá de ello, es urgente recortar el gasto militar que no ha parado de crecer.

Por cierto hablando de deudas, no estaría mal que el Estado renegociará con los bancos escandinavos los posibles impagos hipotecarios por parte de los ciudadanos. Habría que pensar formulas en la que estos bancos flexibilizasen las condiciones, para ganar menos y así evitar la ruptura del sistema bancario; esta medida podría estar acompañada por un reforzamiento del sector público bancario, recordemos que el segundo banco de Letonia (Parex Banka) ha sido recientemente nacionalizado para… ¡no mandar en él! Pues nada de eso, debería de mandar y mucho el Estado. Ser un vehículo al servicio de la dinamización económica.

Finalmente, en esta rápida batería de medidas que podrían ayudar a salvar la difícil situación financiera y económica de Letonia, faltan dos imprescindibles: por una parte, el estado debería de acompañar la reactivación de la actividad económica con la expansión de sus acciones en la economía real, y por otra parte, creando las bases para la mejora de la competitividad industrial a través de inversiones en investigación y formación.


PD de PRONÓSTICO: los países Bálticos devaluarán; si devalúa uno detrás van los otros dos. Probablemente el primero será Estonia, pero detrás irá Letonia, sino literalmente los letones irán a hacer sus compras al país vecino. Antes o después devaluarán, pero la cuestión es ¿cuándo? Ya empieza a ser tarde porque las medidas actuales de recortes salariales son una vía de emprocimiento generalizado de la población que sólo puede llevar al colapso económico(está aumentando el alcoholismo y la tasa de suicidios). La única forma de darle la vuelta es con un recorte de los precios que aumente la competitividad, si es dentro de un año será una forma de tirar para adelante, pero no de afrontar los problemas. El FMI hablaba de un 15% de caída en el valor de la moneda si la situación se tornase explosiva; en Hungría, en lo que van de año llevan un 12% y la tasa de inflación es menor a la de Letonia. En este sentido, es urgente que el pequeño País báltico devalúe el 15%, y después, hacer que la moneda fluctue... que baje gradualmente. Pasará, pero me temo que demasiado tarde.

Anteriormente:

Letonia al borde del abismo económico... (1)
Letonia al borde del abismo económico... y nacional (2)



2009/02/02

Letonia al borde del abismo económico… Y NACIONAL (2)

La mayoría de los nacionalistas letones han sido unos grandes defensores del capitalismo salvaje, y se han mostrado orgullosos de las políticas neoliberales que ha implementado el país. Pero ¿qué tipo de nacionalistas son? ¿Aman realmente a su país o aman sus bolsillos?

En este Blog hemos visto como una gran parte de los nacionalistas letones profesa un odio revanchista y casi enfermizo contra los rusos. Está es la única característica que comparten, y en la mayoría de los casos, ese odio hacia todo lo ruso es lo único que les identifica como tal. Más allá de ahí, el discurso de la mayoría está hueco de contenido, y por ello, está vacuidad ayuda a desarrollar simpatías hacia los alemanes (incluso hacía los nazis como oposición a los soviéticos), escandinavos y finalmente, hacia los neocons norteamericanos en el caso de los mandatarios.

Pero la realidad es cruda. La independencia y el futuro de la nación letona no la pone en peligro Rusia (aunque se hayan atrevido los gobernantes a afirmarlo durante la guerra en Osetia del Sur). El problema principal de Letonia es que está sojuzgada a intereses económicos foráneos para los que la población letona y sus niveles de vida no son una prioridad.

Un ejemplo muy sencillo es lo que se está pasado con el cambio fijo entre el Euro y el Lat (moneda nacional letona). Por cierto, en mayor o menor medida están viviendo parecidas circunstancias en Estonia, Lituania y Bulgaria, que junto con Letonia, mantienen el cambio fijo entre sus monedas nacionales y el euro.

Los pocos defensores de mantener el tipo de cambio fijo argumentan que no tiene sentido una devaluación en un país que no tiene nada que exportar, por ello señalan que la devaluación sólo producirá inflación. Según ellos, la economía es más fácil de manejar con una tasa de inflación baja. En consecuencia, la única receta que ofrecen es la reducción drástica del gasto público y el aumento de impuestos indirectos. Medidas que han adoptado los tres países bálticos a instancias, sobre todo, de los bancos suecos. Dicen que sólo así se evitará el impago masivo de hipotecas y préstamos concedidos en euros.

Este discurso esconde muchas trampas, y sobre todo, la imposición de políticas económicas que van en perjuicio de la población letona, del futuro de la economía del país y de los letones como nación. Al respecto, en diciembre de 2008 Juris Paiders publicó un excelente artículo (“La dictadura fiscal sueca en Letonia”) donde explicaba que los bancos suecos no tenían intención de quedarse en los Países bálticos por mucho tiempo. Compraron bancos e insuflaron la burbuja financiera e inmobiliaria para luego poder vender esos activos “tóxicos” a los alemanes, siempre dispuestos a volver al Báltico vía intercambio cultural y colonialismo económico. Pero antes de que se efectuase la compra, ya hablada con un gran grupo financiero alemán, llegó el pinchazo económico. Los suecos (y en menor medida, finlandeses, noruegos y daneses) se quedaron sin redondear el gran negocio, y ahora, sólo tienen una prioridad, salvar los muebles y evitar que sus inversiones en los países bálticos se devalúen, es decir, salvar el dinero de muchos planes de pensiones de ciudadanos escandinavos.

Por lo demás, resultan más que curiosas las recomendaciones escandinavas respecto a mantener el tipo de cambio fijo con el euro, ya que la corona sueca o la noruega no paran de devaluarse respecto al euro desde hace un año. Claro, tiene sentido si se pretende impulsar las exportaciones y así evitar que el mercado interno se inunde de productos extranjeros. ¿Qué Letonia no tiene nada que exportar? Quizás no tenga mucho que exportar pero una devaluación ayudaría a las pocas empresas que exportan, ayudaría a los agricultores para que al menos pudiesen seguir vendiendo sus productos de una forma competitiva, daría aire al sector turístico y ayudaría a la creación de nuevos proyectos empresariales con base en la economía real, en la producción de bienes y servicios que fuesen exportables. Esto significa entre otras cosas, paciencia. Es un proyecto a largo plazo, pero más sólido.

¿Pero si no hay devaluación estará asegurado el pago de las hipotecas y préstamos? Eso es una falacia, tal y como queda claro en las declaraciones de Neivelt, presidente del Fondo de Desarrollo Estonio, recientemente se quejaba diciendo que Estonia no es competitiva y que por ello, la única opción que tiene es reducir los precios costes y los sueldos:

<<…El dinero se ha devaluado en muchos mercados de exportación. Con nuestra base de gastos y de los precios ya no somos competitivos. Los alimentos polacos entran en Lituania y pronto estarán aquí. En breve no seremos capaces de producir alimentos de una manera competitiva (…) Hoy en día la situación es que las compras en el Reino Unido son más baratas, sentarte en un taxi es más barato que en Tallin, comer afuera es más barato que en Tallin (…) >>

No ha habido devaluación pero el paro no ha parado de crecer. Letonia ya está en el 10,4% y Estonia en el 9,2%. Esa población queda prácticamente excluida en un sistema de protección muy precario en el que el seguro de desempleo es insignificante, debido sobre todo a la doble contabilidad por la que se pagan los salarios, una pequeña parte oficial (en blanco) y una gran parte en negro (sin que pague impuestos y seguro de desempleo). A está situación hay que añadir el recorte de salarios generalizado. Mínimo del 10% y en algunos casos rondando el 30%. No hay devaluación pero para la gente es como si lo hubiese habido, tienen menos dinero en el bolsillo y por lo tanto, el mercado interno (demanda) se empequeñecerá y la gente tendrá grandes problemas para pagar sus préstamos e hipotecas. Sólo lo conseguirán a costa de empobrecer mucho su vida material y perjudicando al consumo interno del país.

Respecto a que la devaluación pudiera causar inflación, no parece una crítica seria. El riesgo actual es de deflación, y por ello, incluso la devaluación podría ayudar a evitar ese peligroso escenario. Al menos por ello no están preocupados los suecos, polacos, británicos, rusos, ucranianos, noruegos, húngaros… todos ellos han devaluado en parte su divisa respecto al euro, y muchos de ellos son vecinos de los Países bálticos con los que competirán por vender más en está parte de Europa; mientras fabricas como la de electrodomésticos Snaige de Lituania anuncia recortes en su producción, ¿dónde va vender sus productos con la moneda nacional lituana sobre valorada?

Pero el escenario aún puede y va empeorar mucho. El préstamo que va a recibir Letonia, de 7,5 mil millones de euros va a ser la tumba para el pequeño país báltico. Está ingente cantidad la van a utilizar para entre otras cosas sostener el cambio fijo del Lat respecto al euro, a cambio de prometer un sinfín de recortes en el gasto público que paralizará aún más la economía, una economía que antes o después colapsará por no poder pagar la deuda contraída y los intereses que se generarán. Mientras la política de intentar sostener la moneda se va hacer cada vez más dura, ya que los préstamos se adquieren en euros reforzando a está moneda respecto al Lat. Si demandas euros está moneda se fortalece (sube su cotización), pero resulta que se te ha metido en la cabeza no adaptarte a la ley de la oferta y la demanda para ajustar el precio del Lat porque hay unos señores escandinavos que tienen mucho interés en seguir haciendo negocio.

La solución más lógica sería la devaluación y volver a recuperar competencias en política monetaria y dejar de estar supeditados a la del Banco de Central Europeo. Es una cuestión de soberanía, en plena crisis es importante poder tener una política monetaria adaptada a las necesidades del país y sus habitantes, aunque ello suponga que los escandinavos tengan que dejar de ganar tanto.

Pero no, los nacionalistas letones son de cartón-piedra. Están al servicio de los intereses escandinavos. No devalúan por ahora (aunque si la cosa se pone muy fea ya hay negociado una posible devaluación de hasta el 15%), y en consecuencia, acelerarán el cierre de fábricas y negocios letones, mientras las firmas escandinavas como Rimi, Stockman, Narvesen, SwedBank, SEB, Norvik Banka etc. con más cintura financiera se irán quedando con la cuota de mercado y con el país.

Mientras el gobierno cierra organismos para promocionar la cultura y lengua letona, sube el IVA de los libros del 5% al 21% para estrujar más a la ya precaria industria del libro en letón, y prosigue hundiendo al país económicamente con las consecuencias graves que ello tiene en su demografía.

Letonia oficialmente ha perdido medio millón de habitantes desde la caída de la Unión Soviética, pero los números reales son peores ya que hay muchos ciudadanos empadronados que realmente están viviendo en Irlanda y el Reino Unido. La mitad de está huida ha ocurrido durante los años de crecimiento económico de dos dígitos, pero ahora que la economía letona se está contrayendo la fuga se acentuará. El efecto es doble, por una parte en la economía, Letonia necesita de mano de obra pero el país se niega a importar mano de obra extranjera; y por otra parte, está situación tiene un efecto peligroso de envejecimiento de la población que hace que los cambios sociales y económicos sean excepcionalmente difíciles de alcanzar en una sociedad poco dinámica. Y este es el problema real de la nación letona, es de esto y no de los rusos de lo que deberían de preocuparse los mandatarios letones, pero es más fácil identificar un enemigo, demonizarlo y hacer demagogia para desviar la atención de los auténticos problemas.

Quizás es que no existen nacionalistas de verdad en Letonia, quizás es que no existen tampoco patriotas y simplemente son antirusos, o quizás es que los letones y los rusos de Letonia se lo pasan bien tirándose los trastos a la cabeza, aunque no engañaremos a nadie si decimos que la responsabilidad número uno en está ocasión recae sobre la elite política letona. Los letones se lo pasan bien echando la culpa de todo a los rusos, prosiguen con su exclusión social y política, y los rusos de Letonia siguen con sus banderas rusas en los coches, camisetas de Rusia y de CCCP , ahora incluso sacando pecho a cuenta de la “renovada” fortaleza rusa.

Los primeros, los letones, en su ejemplo de nacionalismo y patriotismo vacío impulsaron en Internet una iniciativa pidiendo a los suecos que invadiesen el país (como si no lo hubiesen hecho ya), y en contestación, algún ruso de Letonia abrió una página para recoger firmas pidiendo a Abramovich que compre Letonia. Pero no, Abramovich ni los rusos no van a comprar Letonia. Hace tiempo que en ella se ha impuesto la dictadura de los bancos y empresas escandinavas. Y lo que mejor lo simboliza es ver la camiseta de la selección nacional de jockey sobre hielo (el deporte nacional), de baloncesto y de cualquier otra disciplina deportiva. Compiten en campeonatos del mundo con una camiseta en la que además de poner Latvia, está la propaganda que dice: SwedBank. Más humillante imposible.


Anteriormente:

Letonia al borde del abismo económico...(1)