Jānis Straume nació en el seno de una familia reprimida por el régimen soviético. Este hecho es probable que fuera uno de los motores de su carrera política posterior. Straume es probablemente el líder más carismático que ha tenido la derecha extrema ultranacionalista (Alianza Nacional). Llegó a ser Presidente del Parlamento letón entre 1998 y 2002 y Vicepresidente entre 2002 y 2006. Este señor también ha estado involucrado en casos menores de corrupción, pero bueno, sabido es que eso no te impide hacer una carrera como político, sobre todo si eres letón étnico. Luego me hace gracia como en la sociedad letona dan por hecho que prácticamente toda persona “rusa” es corrupta. Claro que los eslavos (aparte de Dombrovskis el “polaco” y bueno, también unos cuantos que disimulan su parte de origen eslava) no tocan gobierno estatal y solo recientemente local, consecuentemente, resulta que la realidad empírica demuestra todo lo contrario. Difícil es encontrar a un político “ruso” corrupto y, en cambio, prácticamente todos los partidos políticos nacionalista letones están salpicados de corrupción, hasta la derecha extrema. Pero bueno, eso hoy no toca.
La cuestión es que Jānis Straume ya no está en la primera línea de la batalla política y, gracias a ello, ahora se puede sincerar y decir cosas con sentido común. Es el caso de una reciente entrevista en la que explica unas cuantas verdades de las que en este blog se han dado cuenta en más de una ocasión, y lo dice, atención, nada más y nada menos que un ultranacionalista letón. Jānis explica que no aporta nada bueno estar todo el día subrayando y discutiendo sobre la ocupación. Es más, cree que agrava la situación y, por lo tanto, es peligroso, y añade que hay que avanzar y dejar de hacer descansar las políticas públicas sobre los dogmas históricos, tal y como se ha hecho hasta la fecha. ¿Traducción de sus palabras? La historia esta de la ocupación y su reclamo constantes ha sido el arma que se ha utilizado por parte de los nacionalistas para movilizar el voto y olvidarse de construir la nación letona, la cívica claro, no la étnica, aunque está última también se han ocupado bien de construirla los "patriotas letones"… no en Letonia, sino en el Reino Unido o Irlanda. En esta lluvia de datos constantes sobre la emigración, hoy nos dicen que cada mes se registran 200 inmigrantes letones en Irlanda. A este ritmo pronto este será el territorio donde más letón se podrá escuchar en las calles… pero no importa, ¿en qué punto de la ocupación y lo malo-malísimos que son los rusos estábamos?
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