Ya que esto es un blog, pues nada voy a escupir un poco de mala leche. Estoy hasta la coronilla de estas colonias europeas de EEUU, como por ejemplo Letonia, que se dedican a hacer cumplir los ejemplos que ponemos en clase para tratar de explicar el método científico en Ciencia Política a través de las relaciones de dependencia entre conceptos, variables e indicadores. Pues bueno, uno muy típico es que el dan Manheim y Rich en su libro (Análisis Político Empírico) sobre las relaciones de dependencia y dominio entre países. Evidentemente, como suele ocurrir en estos casos son ejemplos bastante sencillitos, naïf si se quiere e incluso “demasiado perfectos” para ser reales… Pero luego resultan que no, resulta que los puedes encontrar en la realidad con países como Letonia, estados que logran que la realidad sea más perfecta aún que los ejemplos.
Letonia, como país que fue ocupado por la Unión Soviética y la nación letona como nacionalidad minorizada en la mayor parte de su historia, se podría esperar que fuera sensible con la situación de naciones y lenguas minorizadas, países ocupados, actos agresivos por parte de potencias imperialistas globales o regionales etc. Sin embargo, esto no ocurre, simplemente porque su independencia es más bien formal que real. Resulta que en los últimos 20 años de historia tiene un record de despropósitos y contradicciones con lo que clama y reclama a la Unión Soviético y los rusos. Un país que fue ocupado ha participado activamente en la ocupación de otros países, como por ejemplo Afganistán e Irak. Un país que proclamó la independencia de forma unilateral en la primera ocasión (a principios del siglo XX), lo que le llevó a una guerra con las potencias ocupantes o aspirantes a ocupantes, ahora apoya a países como Georgia cuando intentan someter a sangre y fuego a países como Osetia del Sur que declaran su independencia de forma unilateral. Un país que muestra su rechazo a las políticas estalinistas de ocupación de los países Bálticos y “rusificación” vía inmigrantes, le parece muy bien que Stalin anexase la República de Abjasia a Georgia y que la “georgizase” vía inmigrantes (además de persiguir la lengua y cultura abjasa). Y ya, para colmo de los colmos, tengo que leer que Letonia, haciendo caso a su faro en política internacional (EEUU), ha votado en contra del ingreso de Palestina en la UNESCO (por suerte, Palestina consiguió 40 votos a favor de los 58 posibles). Realmente la falta de independencia, el sometimiento al Imperio y la doble moral que práctica el Estado letón me dan asco.
Asier, y demás gente que anda por aquí. Estaría bien que alguién traduciese el post al letón e inglés, sólamente para llamar un poco más si cabe la atención sobre este hecho.
ResponderSuprimirlas jóvenes democracias son así. Recoremos que españa (la españa post franquista y pre democrática) votaba cosas parecidas con total desvergüenza. A día de hoy nos desayunamos sabiendo que formamos parte de un escudo de misiles... ¿para qué?
ResponderSuprimirLa historia de letonia es la que es. Aprender de ella debería ser una obligación. Estoy recordando el bochornoso guetto de riga impuesto por pro nazis
Anónimo no se si este es el mejor post, más bien es un poco de mala leche. De todas maneras, en más de una ocasión he pensado en intentar publicar algo en inglés e, incluso, letón, algo sobre Letonia. No obstante, al no ser este mi tema de trabajo cotidiano, pues siempre lo voy posponiendo y más ahora que estoy en terminando un libro y otro par de capítulos de un libro :S Así que tendrá que esperar. saludos.
ResponderSuprimirHola Nemigo, si tienes razón y si nos ceñimos al tema de los países recién "independizados" más aún. Pero aterrizando un poco en la realpolik incluso en ocasiones es comprensible. Ahora, el caso letón es para darle de comer aparte. Rompe todos los records y muestra lo pero de la doble moral que es fácilmente explicable por su grado de dependencia política de EEUU. Kosovo sí, Osetia del Sur no. Los países Bálticos sí y Abjasia no. Ocupaciones todas menos la mía, etc. Y hablando del caso que nos ocupa, de 58 países solo cuatro han votado en contra: EEUU, Alemania, Rumania y Letonia. Los dos primeros tienen una clara explicación. Los dos últimos también, supeditación total a los deseos de los estadounidenses, que por cierto ni Polonia ha sido capaz de votar en contra. Y Letonia lo hace... y corriendo en el twitter me ha contestado una letona diciendo que no conoce a nadie en Letonia que comparta la decisión, lo que pasa es qeu no hace falta que lo compartan, tienen interiorizado que han de hacer lo que quieran los estadounidenses y punto. Triste, muy triste en un caso en el que era muy sencillo que mantuvieran una posición propia... por ser las mayoritaria.
ResponderSuprimirsaludos
Yo creo que Letonia como país solo tiene como fin estar contra Rusia y contra los rusos. Desde ahí hay que entender todas su política porque una vez se rasca un poco en el caparazón que tienen, se ve claramente lo poco que quieren a su país, su cultura y lengua. Atentos al futuro en Riga, el inglés se escucha mucho en las calles y pronto será una lengua que competirá con el letón y el ruso. Pero les dará igual, si es el inglés eso les gusta, mientras no sea ruso. Aunque total no paran de emigrar en masa y la mayoría no volverán.
ResponderSuprimirCarlos, pues no tengo yo una visión tan clara como la tuya. No lo se, hay muchas cosas que culturalmente pueden explicar la situación política y social en Letonia: por ejemplo el individualismo y una historia en la que siempre han estado sometidos y minorizados por otras naciones, aunque parezca difícil, los letones hasta el siglo XX no han tenido un referente institucional lo que condiciona mucho su cultura política y comportamiento político... pero sin irme por las ramas. Aquí y ahora el problema principal es el demográfico y con este están relacionados todos lo demás: social, cultural, lingüístico y por supuesto económico.
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