El resultado definitivo del referéndum ha sido a favor 24,88%; en contra 74,8; nulos 0,32. La participación ha alcanzado el 70,37 del censo electoral.
Prácticamente a nadie escapa la existencia de un grave problema de integración en Letonia. Al igual que en la mayoría de las pequeñas naciones europeas, su diversidad étnica y lingüística de carácter endógeno, se vio fuertemente alterada por diferentes acontecimientos políticos y socioeconómicos ocurridos durante el siglo XX. El último gran vuelco fueron los años de la Unión Soviética en los que la lengua rusa pasó a ser la lengua franca del país, en detrimento del letón que quedaba como un idioma de segundo orden, al estar su conocimiento y uso prácticamente acotado a las personas con origen étnico letón. Esta es una de las raíces del problema que se lleva arrastrando desde 1991. Las políticas públicas puestas en marcha por parte del Estado letón, al menos parcialmente, han fallado y como mejor indicador del fracaso tenemos el referéndum que se celebró ayer para decidir la posible cooficialidad del idioma ruso.
Este referéndum era una provocación, entre otros motivos, porque desde el punto de vista del contenido constituye la voluntad de impedir la normalización lingüística del letón o lo que es lo mismo, obstaculizar la extensión del conocimiento de la lengua letona a toda la población del país. Letonia es un pequeño país Báltico colindante con un gigante como Rusia. La lengua y cultura rusa, solo por su tamaño, tienen una fuerza que es imposible de comparar con la capacidad que tiene un pequeño estado a la hora de impulsar cualquiera de sus lenguas autóctonas en un contexto en el que el ruso está presente dentro de sus límites geográficos. En este sentido, el idioma letón se convierte en una herramienta fundamental para que toda la ciudadanía del país pueda identificarse con el Estado letón. Esto no quiere decir que se tenga que perseguir el conocimiento (sería estúpido) y uso del ruso, sino que la existencia de un porcentaje importante de población que no puede desenvolverse en lengua letona implica que esta parte de la población se identifique más con la Federación Rusa que con el Estado letón. En este sentido, está probado empíricamente durante los años de la URSS que la cooficialidad del ruso crea y alimenta un escenario en el que, al problema político de la identificación con el estado vecino, se le suma el peligro de supervivencia del pez pequeño (letón) amenazado por el pez grande (ruso).
Así las cosas, era de esperar que el resultado fuera el que ha sido, victoria aplastante del no a la cooficialidad. Nótese que el 24,88% de los votos favorables a la cooficialidad es poco más que el porcentaje de ciudadanos letones de diferentes nacionalidades eslavas (no están incluidos el 15% de la población total del país que son apátridas y no tienen derecho a voto). En consecuencia, estaba claro que ni tan siquiera desde la perspectiva de los defensores del idioma ruso tenía mucho sentido el referéndum, a no ser que buscarán lo que en parte han conseguido, dividir más a la sociedad y crear tensión.
Si analizamos la participación, podemos observar que ha sido extraordinariamente alta, superando en más de un 11% la participación de las elecciones legislativas del 2011: el porcentaje de sufragios emitidos ha sido 70,73% del censo electoral. Por regiones los datos son los siguientes: Riga 77,11%; Vidzeme 72,95%; Latgalia 60,03%; Kurzeme 70,98%; Zemgale 68,3%; y entre los residentes en el extranjero: 61,99%.
No es casualidad que la participación en Riga haya sido la más alta, precisamente es allí donde la tensión étnica es mayor, ya que es la primera región en números absolutos de habitantes eslavos y la segunda en términos relativos. En este sentido, sabido es que el roce tiene sus cosas buenas y malas, abre ventanas de oportunidades, pero también sirve de campo de batallas. Respecto al resto de regiones, llama la atención que las que tienen menos porcentaje de eslavos son las que más se han movilizado. En cambio, la única que tiene mayoría ruso parlante, Latgalia, es la que menos participación ha registrado. Parece claro que para una parte importante de la población eslava el referéndum no tenía ninguna utilidad, en cambio, la provocación, tal y como era de esperar, ha movilizado a la etnia letona.
En cuanto a los resultados definitivos, en la tabla se puede observar que en la única región que gana el sí es en Latgalia, si bien el grueso de votos a favor de la cooficialidad proviene de la región de Riga. Esto ya es indicativo de cómo ha funcionado el voto. En Letonia oficialmente los partidos étnicos están prohibidos, así que en teoría todos representan a la población en general y no tienen objetivos étnicos, lo cual, desde el punto de vista de la cotidianidad en el ejercicio de la política, es falso. El número total de personas que han apoyado la cooficialidad del ruso ha sido 273.347, es decir, algo más de 6.000 sufragios que los que obtuvieron en las elecciones de 2011 las formaciones políticas de centro-izquierda (Centro de la Concordia) e izquierda (Por los Derechos Humanos en una Letonia Unida). Ambas en la práctica son las que mayoritariamente concentran el voto de los eslavos y las que defienden los intereses de estos. Este cálculo ya lo tenía hecho Liderman (un judío eslavo, publicista y disidente político letón que, entre otras cosas, ha militado en el Partido Nacional Bolchevique), el impulsor del referéndum, por ello había dicho que el objetivo era recabar 300.000 votos favorables a la cooficialidad, es decir, dar un saltito más adelante de lo que consiguieron los partidos mencionados. No obstante, ese saltito no ha ocurrido, ya que prácticamente tenemos una fotocopia de los resultados de septiembre de 2011.
Concluyendo, tras unos cuantos meses de debate étnico, ahora solo espero que el río vuelva a su cauce y el foco se fije en los problemas reales a los que tiene que hacer frente Letonia como país para asegurar su viabilidad social, económica, política y cultural, porque hoy, aunque siga siendo el tema étnico un problema importante, el futuro de la lengua y la cultura letona están más amenazados por las dinámicas socioeconómicas que por cualquier teoría conspirativa que incluya a Rusia. Eso no quiere decir que haya que escurrir el bulto del problema de la integración que existe en Letonia. Al respecto, el nivel de incompetencia e intolerancia política está distribuido de igual manera entre todo tipo de sensibilidades sociopolíticas y, prueba de ello, ha sido la idea de bombero de los sectores eslavos que han impulsado el referéndum de ayer.
Ahora bien, aún hoy la responsabilidad política principal sigue recayendo sobre la mayoría, sobre los que ejercen el poder en exclusividad desde hace veinte años: los partidos nacionalistas letones. Estos siguen anclados en una forma de pensar y actuar muy propia de los países de Europa Oriental, por mucho que se les llene la boca con esa falacia de que son países nórdicos, lo son más o menos desde el punto de vista geográfico, pero desde el punto de vista político, económico y social no lo son (por ello sus amigos de la CIA los definen como país de Europa del Este). Un ejemplo de ello es la escasa tolerancia política, lingüística o cultural que impera. Y ahí sí que los eslavos tienen campo para criticar. Letonia adolece de una concepción liberal básica. Algo que hasta los descendientes formados de los que escaparon de la Unión Soviética no pueden acabar de entender. Normal, un letón nacido en un país occidental y que tenga un alto nivel de educación es habitual que sienta contradicciones entre los valores básicos del liberalismo en los que fue educado y la praxis letona que los repudia. Entre estos, Nils Muižnieks, el ex político de la derecha nacionalista letona y actual Comisionado de los Derechos Humanos del Consejo Europeo, así se ha expresado en más de una ocasión, desde antes de su nombramiento para el nuevo cargo.
La cuestión es cómo se puede defender desde una perspectiva liberal-democrática que aún hoy, un 15% de la población de Letonia de diferentes generaciones (algunos incluso de cuarta), sean apátridas, estén desprovistos de derechos políticos como el voto y ello, a pesar de haber nacido en Letonia y pagar sus impuestos al Estado letón desde su (re)constitución, por cierto, aspecto este último que más del 20% de los originarios de Letonia que viven y trabajan en el extranjero no lo hacen (aunque si tienen ciudadanía pueden votar). Pues bien, con esas estamos todavía. Sin embargo, no creo que la solución sea un nuevo referéndum al respecto para extender la ciudadanía letona a los apátridas. Desde hace unos meses se están recogiendo firmas para lograr convocarlo. No deberían de votarse derechos humanos como el contemplado en el artículo 15 de la Declaración de los Derechos Humanos, pero en Letonia todo es posible. No en vano, es un país colonizado por el neoliberalismo económico, mientras en cuestiones políticas es antiliberal. Además, lo político siempre tiene impacto en lo económico y así, resulta que los temas lingüísticos están estrictamente regulados en todos los ámbitos, como el económico, yendo en contra de la “libertad económica”, de la “libre concurrencia” y de la “libertad de empresa”. Pero claro, si es por un tema nacionalista la intervención del Estado les parece genial a los nacionalistas de derechas… aunque vaya contra el espíritu del capitalismo, mientras la intervención no trate de repartir la riqueza.


Enhorabuena por este artículo, me ha parecido muy bueno y me gusta el punto de vista desde el que tratas la situación, aunque no coincida en todas tus opiniones.
ResponderEliminarEl resultado era, sencillamente, el esperado. A nadie se le pasaba por la cabeza otra cosa que no fuese una victoria amplia del no, y más con una movilización tan masiva por parte de los letones étnicos.
En cambio yo resaltaría la importancia del voto a favor en las grandes ciudades de mayoría rusófona, especialmente Riga, donde por un poco se alcanza el 40%, o Rezekne y Daugavpils que superaron el 60 y el 85%. Tampoco es despreciable el 33% de Jurmala. Conseguir en estas zonas resultados elevados teniendo en cuenta que aquí es donde se concentra la mayoría de los no-ciudadanos, tremenda injusticia, vergüenza para el país y violación de los DDHH donde las haya, es como un pequeño éxito. Además, ha quedado demostrado que muchos están descontentos tanto con la política étnica del gobierno como con el trato que se le da al idioma ruso, y ahora hay cifras reales, no encuestas. Es cierto que esta iniciativa apuntaba ya a lo más alto, equiparar el ruso al letón como lengua estatal. Quizás no haya que llegar hasta ese punto, pero queda claro que con estos resultados no declarar al menos en aquellas regiones que lo piden el ruso como lengua regional es una irresposabilidad tremenda, aunque como de costumbre no pasará nada.
En mi opinión y a pesar de todos los inconvenientes y tensiones que ha habido, el referédum y especialmente la recogida de firmas fueron necesarios y positivos para los rusos. Se vio claramente que cuando se quiere se puede, que todavía no está todo perdido. Y por supuesto es una protesta contra el rumbo nefasto que ha tomado el país durante estos últimos 20 años. No se puede hacer lo que se hizo. Mucha gente se sintió y se siente defraudada y engañada, especialmente aquellos que apoyaron la independencia de Letonia (que muchos rusos lo hicieron) y después vieron como se les negaba el derecho a voto y se le recortaban derechos en la utilización de su propia lengua.
Un saludo.
Muchas gracias Lex por tu comentario. Para eso estamos también para discrepar, en este caso mi opinión es, evidentemente, subjetiva.
Eliminar-Sobre los datos que subrayas: creo que no sorprenden a nadie. Precisamente se reproduce la correlación de fuerzas de las elecciones de 2011. Por ejemplo, los partidos que defiende a los eslavos superaron claramente el 40% en las legislativas en Riga y en esta ocasión se han quedado algo más de tres puntos por debajo (si tengo los datos correctos, no estoy seguro, puede que sean de la región Riga). La explicación es fácil, ha subido la participación y por eso ha bajado un poco el %. Sobre las ciudades de Latgalia, pues lo mismo. Daugavpils es una ciudad que vive completamente en ruso, escuchar letón es prácticamente imposible. Eso sí, llama la atención como la gente habla ruso y todos los carteles y demás están en letón (manu militari). Rezekne es menos eslava y en consonancia el resultado. Ahora, creo importante señalar lo de la participación más baja en Latgalia. No parece una casualidad, allí donde precisamente hay una mayoría eslava, no se ha movilizado de forma contundente.
Por cierto, se olvida que la lengua de Latgalia está minorizada y aún en la práctica es perseguida por el estado letón. Su situación es muy preocupante, aunque todavía no ha llegado al estado de cuasi-muerte del livonio... pero esto no suele preocupar a los que se muestran concernidos por la lengua letona, más bien lo contrario, como comentaba en una entrada anterior, los mecanismos de agresión de las grandes lenguas con las pequeñas, a menudo, son los mismos que utilizan las pequeñas con las más pequeñas...
-El caso del referéndum no comparto tu opinión por lo que he explicado anteriormente. Creo sinceramente que ha sido una provocación de su impulsor, no olvidemos que este señor ha sido el jefe de los nacional-bolcheviques en Letonia y que con esta historia ha conseguido mucha propaganda (es publicista), se dice que se puede convertir en uno de los nuevos líderes políticos de los eslavos de Letonia...ya ha montado un partido. Otra cosa es que la provocación de este señor ha sido posible por la pataleta de SC (Ushakov etc.). La cuestión es que el jueguito ha creado mucha tensión en la sociedad y ha reforzado el nacionalismo letón. Ojalá me equivoque, pero creo que se puede convertir en un boomerang...aunque quizás no tengan oportunidad por la urgencia de la situación socioeconómica.
Por lo demás, la presión creo que deberían de ponerla en el tema de los apátridas. Este tema sí que debería de ser intolerable a nivel internacional, lo que pasa que no se conoce mucho y en el fondo como es un país OTAN y pronorteamericano nadie le va a leer la cartilla claro.
Saludos
Si la supervivencia "étnica" de los letones y de su lengua pasa por ser tan derechistas y reaccionarios como son, ya podría extinguirse el país, la lengua y todos los cabrones que la hablan. Estos victimistas bálticos son la prueba de que por defender sus inviables países independientes siempre han estado dispuestos a casarse con el diablo (con Hitler para más señas).
ResponderEliminarY simpatizar con ellos por preservar un idioma minoritario sin atender a la ideología que los sustenta me parece el típico error de las minorías nacionalista-victimista de siempre (tan típico de los vascos, por no irme más por las ramas)
'ya podría extinguirse el país, la lengua y todos los cabrones que la hablan'. Creo que tu comentario te retrata, tus opiniones son del nivel de los más ultranacionalistas, letones o de otra nacionalidad. La asociación entre etnia, política y valores es de lo más primordialista. La descalificación expansiva de un grupo étnico, lingüístico o de otro tipo y su estigmatización es propio de lo que es. Tu lógica, según el comentario, funciona así: los letones por el hecho de ser letones son X, los vascos por el hecho de ser vascos son X (o hacen X o lo que sea)... y claro, todos igual simplemente por el hecho de ser eso. Me atrevería a decir que es el comentario más primordialista y esencialista de los que ha pasado por este blog. En fin, definirse como internacionalista para, a continuación, hacer comentarios primordialistas... Pues nada, ya lo explicó Marx hace tiempo, una persona no es lo que dice de si mismo, ni lo que piensa de si mismo, sino lo que hace. Pues tal cual.
EliminarAsier el comentario del ultranacionalista merece ser borrado. Está insultando sin argumentos y aprovecha que el pisuerga pasa por Valladolid para atizar a los vascos.
EliminarSobre Letonia, muy interesantes tus entradas sobre este tema, la información y tu posicionamiento. Yo no lo comparto, me hubiese gustado que el ruso hubiese obtenido la cooficialidad, sobre todo por la actitud agresiva de la mayoría de los nacionalistas letones, tanto con los rusos como con su lengua, aunque entiendo que hay un problema real también, es deseable que todos los habitantes de Letonia sepan letón y habría que tomar medidas que facilitasen ese escenario. Saludos y gracias por el esfuero que haces con el blog.
A ver si nos entendemos un poquito:
ResponderEliminarReconozco haber hecho una generalización estúpida, que no subscribo sino es en un momento de exasperación. Creo que a cualquiera puede pasarse y soltar una chorrada, o a ti no te ha pasado nunca? Pero esa aptitud es por no estar de acuerdo con los nacionalismos de ningun tipo, ni el de los fuertes, ni el de los débiles. Tú pareces "alegrarte" del rechazo del ruso como lengua co-oficial, y sospecho de dónde procede ese sentimiento: la lengua de una comunidad "nativa" está amenazada por el idioma invasor y hay que defenderla excluyendo a aquel de cualquier categoría oficial. Mira, la defensa de una lengua con pocos hablantes pasa por defenderla, promocionarla, fomentarla etc, pero no por obligar a nadie a hablarla y aprenderla a la fuerza. Se crea o no, con ello no se consigue que la gente se exprese con buena voluntad y menos se integre en un determinado grupo lingüistico.
Es decir, el problema está en la obligación, que normalmente se ha ejercido desde la lengua fuerte hacia la débil, pero que también puede darse en el sentido contrario, caso que me parece es el del letón frente al ruso.
En cuanto al vasco, por supuesto que no identifico al euskara con sus hablantes. Me parece que es un idioma que hay que defender, promocionar, difundir etc. Y euskaldunes hay de todos los colores, o sea que no meto en el mismo saco a todos. Pero pienso lo mismo, no hay que obligar a la gente a aprenderlo ni hablarlo, porque con esa obligación no va a avanzar en su estatus de lengua hablada por pocos hablantes.
Ademá, aunque siento haberme expresado tan primordialmente, sigo pensando que los nacionalismos son nefastos.
Ah, y no creas conocer a nadie por un simple comentario malhumorado. Es necesario mucho más y no hay que descalificar a nadie tan a la ligera (porque caerás en el mismo simplismo en el que he caído yo).
Yo no he descalificado a nadie. Simplemente he comentado los contenidos de un comentario analizándolo, poco más. Además, he tenido especial cuidado en referirme a las opiniones vertidas y no he calificado a la persona que las hace, por eso hablaba con este tono: 'Tu lógica, según el comentario , funciona así' o 'es el comentario más primordialista y esencialista de los que ha pasado por este blog'
EliminarRespecto a la cita de Marx es una aclaración sobre la inconveniencia de admitir autodenominaciones como realidades y, en el caso que nos ocupa, la única realidad que conocía de ti era el primer cometario, por lo tanto, veía que nick y hechos eran discordantes, alguien que se presenta como 'internacionalista' y en su primera intervención habla (de forma reiterativa) en términos primordialistas, justo haciendo lo contrario que se le presupone a un ‘internacionalista’. No obstante, tal y como señalas, la exasperación puede hacer que nuestras ‘bajas pasiones’ se desaten, yo no niego que en alguna ocasión me pueda haber pasado, aunque seguro que no sería de forma reiterativa, ya que trato conscientemente de evitar, reprimir y corregir a esas ‘bajas pasiones’, precisamente porque no me gustan y me considero internacionalista. De todas maneras, lo que tú mismo explicas es santificativo de lo complejo que es tratar con los ‘primordialismos’ y ‘nacionalismos’, porque están insertos en el ADN de la mayoría de la gente. Es más, en el mundo estamos demasiado acostumbrados a ver como detrás de supuestos ‘internacionalismos’ se esconden imperialismos puros y duros. No diga que sea tu caso, pero es una alarma que yo siempre la tengo encendida, porque los privilegios para unos nacionalismos frente a otros me parecen deleznables.
Sobre lo que planteas, trato de responder en el post que publico, me ha quedado un poco largo para comentario. Saludos.
No voy a argumentarte nada más, aun cuando creas que carezco de argumentos. Me da igual. Es evidente que tienes una postura muy fija con respecto a este tema y la opinión que te queda, por mucho que lo intente yo aclarar, es que soy un nacionalista "estatal" disfrazado de anti. Y a mí, a pesar de tu retórica universitaria bastante pedante, me queda la misma: te considerarás antinacionalista, pero yo te percibo como un nacionalista "periférico" de esos y punto.
EliminarEntonces ¿a que vienes? Si los argumentos de los demás son "retórica pedante" y tú tienes razón, eres el único internacionalista puro y los demás somos "nacionalistas pérfidos" (auqneu tu discurso sea más nacionalista que el este blog, pero claro, Antena 3 y "El País" no lo marcan como tal, y además "te da igual"... ¿realmente vienes a echarnos la bronca o qué?
EliminarMejor la pedantería respetuosa que el insulto. No sé si eres consciente de tu primer comentario, a mi no me gusta que me ‘llamen’ cabrón por hablar una u otra lengua. Por lo demás, vuelvo a reiterar que yo en ningún momento te califico en base a prejuicios, cosa que es lo que has hecho conmigo desde el principio refiriéndote a mi origen, por cierto, curioso, me acuerdo de nacionalistas rumanos que se pasaron por este blog para criticar mi visión sobre los acontecimientos en Moldavia y, también, acababan explicando mi posición por mi supuesta nacionalidad. Algo parecido hemos podido leer en los comentarios, simplemente porque soy vasco haces una extraña conexión con un asunto letón que se encuentra lejos del caso vasco y que no admite ningún tipo de equiparación. Por cierto, en tu último comentario vuelves a reiterar esos prejuicios y sobre interpretas mis opiniones, ¿dónde he dicho que soy antinacionalista? Nacionalismos y posiciones respecto a estos hay mil tipos, como las ideologías. En fin, yo simplemente recojo la máxima de que la gente es lo que hace y no lo que dice de sí mismo o incluso piensa de sí mismo y más cuando entra contradiciéndose desde el principio. No obstante, no sé realmente cómo piensas así que tampoco hago consideraciones más allá de las opiniones que has expresado, simplemente he aprovechado para hacer una reflexión general a partir de ellas, porque sin saber si es tu caso concreto, en España (y en general en el mundo) hay mucho anti-nacionalismo contra los nacionalismo sin estado que se hacen desde nacionalismos con estados, a veces incluso desde el desconocimiento de que están practicando ese nacionalismo, ya que el estatal es visto como algo’ normal’, lo ‘anormal’ y centro de las críticas es… ser “un nacionalista ‘periférico’ de esos”. Saludos.
EliminarAsier enhorabuena por tu blog, conozco un poco el pais por haber vivido un año, aunque sea de erasmus, pero siempre tengo en mente el volver a vivir ara trabajar. Saludos
ResponderEliminarMuchas gracias Javier. No se si llegaste a conocer Letonia en verano, pero si no fue así no te la pierdas y si fue así, seguro que vuelves :-) Y bueno, si vuelves para trabajar ya son palabras mayores y mucho mérito, porque tal y como está la economía por allí. Suerte!
ResponderEliminarAsier, m'he fet unes bones rialles amb la vostra discussió de 'nacionalista/ anti-nacionalista/ imperialista/internacionalista', etc.
ResponderEliminarReconegam, si més no, que la cosa s'ha posat interessant (res en diré de la meua gran aficció a clavar els nassos en qüestions de 'baixes passions' i de 'retòriques universitàries pedants').
Jo de Letònia i de la problemàtica lingüístico-identitària Rus/Letó en tinc molt poca idea, la veritat. Això sí, de les 'inversions' i les conlussions esperpèntiques a les que poden arribar alguns, botant-se el passat històric i la Soociolingüística d'un territori, sí que m'agrada parlar. A voltes sembla que la llengua que sobreviu i la llengua que s'imposa inverteixquen els seus rols amb el pas del temps... Un company de pis, italià, i estudiant de Rus plantejava la següent situació: Una festa amb 15 letons i 5 russos junts, què es parlarà?
Salutacions cordials. Enhorabona pel post posterior, m'ha servit molt :)
Bé si has fet unes rialles ni tan malament :-), la veritat que la cosa si s'ha posat més animada, encara que el primer comentari em va cabrejar molt. Doncs és difícil de tractar el problema ètnic i lingüístic a Letònia, no és fàcil i en aquest tema, suposo que com en la majoria, les posicions ortodoxes no ajuden. Fa falta una mica de flexibilitat i empatia. Com sempre en totes les posicions hi ha alguna cosa de raó i després, per descomptat, hi ha les legítimes preferències polítiques de cada persona.
ResponderEliminarLa resposta a la pregunta del teu company de pis italià ... dependrà molt de l'edat dels presents. M'atreviria a pensar que si són joves parlaran letó, si són majors rus.
Per cert, et quedarà poc temps a Letònia ... a veure, a veure, veig que tens una nova entrada... Al final et donarà pena deixar Latvia, ja veuràs, si és que enganxa.
salutacions i fins aviat ... perquè agafo un cibervol a Riga per a llegir-te :-)
Marxe tot just en tres setmanes i la veritat és que em farà peneta... Cap recomanació per 'emportar-me' els millors records d'aquesta ciutat? (estic pendent de fer un viatge a Tallin també, però no se si arribaré a temps, així que confie en cercar els millors racons de Riga durant les darreres setmanes...)
ResponderEliminarPer cert, gràcies per l'esfor´ç que fas de comentar-me en català :)
Agur!
De vegades passa així, quan segurament ja et comences a situar a la ciutat, comences a sentir-la una mica teva ... toca abandonar-la, be, potser que sigui bo, així mai s'acaba de sentir la rutina. La veritat que Tallinn és una visita obligada clar, però sense anar molt lluny pots fer alguna excursió des de Riga, per exemple a Sigulda (està a prop en bus o tren, en el mateix dia se'n va i torna, fins i tot amb mig dia pot ser prou ), allà hi ha un parc natural xulo i està Turaida (diguem una mena de fortalesa-castell medieval). En Riga espero que hagis visitat el camp de concentració de Salaspils (tren apeadero de Dārziņi, o més fàcil en el autobus que va a Salaspils, la parada està al final del carrer maskavas de Riga). Suposo que el museu a l'aire lliure (etnogràfic) ja ho has vist, al costat del llac de Juglà, prenent l'autobús 1 fins que passi el llac. Hi ha mil llocs, a mi també m'agrada el llac Bābelītis, tramvia 6, parant al costat del centre comercial Alfa (anar a l'esquerra creuant les vies del tren, el camí de terra cinc minuts i arribes) o crec que tres estacions més endavant, davant de l'edifici de SEB (a l'esquerra, creues les vies de tren, cinc minutets de bosc i ja està). Per platges m'encanta Saulkrasti (està Balta kapa -la duna blanca- i més atraccions), amb tren s'arriba molt bé. Més a prop, al mateix costat de Saulkrasti, està Vecāķi (Jurmala aquesta a l'esquerra mirant al nord, Vecāķi a la dreta, aquesta última m'agrada més per ser més 'salvatge'). Hi ha molts llocs per a visitar :)
EliminarSobre el català, em va bé, que cada vegada practico menys, ara només ho faig amb una amiga de Lleida i poc, perquè treballa a Vitòria-Gasteiz, escriure no és el mateix però, almenys es algo. He de visitar els amics a barcelona XD
Agur eta ondo izan!
Que tipo de persona que llama la gente cabrones tan solo por hablar cierta lengua!
ResponderEliminarPues vi comentarios de nazionalistas catalanes donde consideraban a los que no lo hablaban y más si habían vivido muchos años. Charnegos y traidores.
ResponderEliminarAquí no en comentarios de facebook y otros sitios. Muchos funden nacionalidad y lengua.
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